Porqué la vacuna contra la gripe A no convence (II)

Les comentaba en la primera parte de esta información sobre la existencia de un informe publicado por Mae-Wan Ho, una genetista británica conocida por su oposición a la ingeniería genética, y Joe Cumming profesor emérito de Genética del Departamento de Biología de la Universidad Western Ontario (Canadá). Ambos, pertenecientes al Institute of Science in Society, explican en su muy documentado texto que las vacunas son más letales que la propia gripe A; que las vacunaciones masivas son “una receta para le desastre”.

vacuna-gripeHe consultado con médicos que leen este blog y que se molestan en leer casi todo lo publicado sobre la gripe A qué les parece este documento. Una doctora madrileña me dice:

Yo sí creo que por el momento y hasta que no se demuestre lo contrario las vacunaciones masivas contra la gripe porcina sí que pueden ocasionar más daños que beneficios”.

Otro galeno, profesor de Salud Pública en una de las universidades madrileñas, me comenta:

El argumento básico contra la gripe A es que esta gripe A es benigna y creará inmunidad por más de 50 años. No sabemos cuánto durará la inmunidad de la vacuna, por otra parte es innecesaria por ser una enfermedad leve”.

Los autores del texto crítico con la vacunación contra la gripe A explican porqué ésta tendrá una eficacia baja (les recuerdo que tienen las referencias bibliográficas al final del informe):

Hay razones ampliamente conocidas de porqué las vacunas para la gripe no darán resultado, como ya se indicó sobre las tan pregonadas vacunas contra la ‘pandemia de la gripe aviar’ que aún está por aparecer. El virus de la gripe cambia rápidamente (…) mientras que las vacunas apuntan a cepas específicas. Además, la vacunación contra la gripe no ofrece una protección permanente y debe repetirse todos los años; las vacunas son difíciles de producir de forma masiva y algunas variedades no crecen de ninguna manera bajo condiciones de laboratorio (…) Numerosos estudios han documentado que las vacunas inyectables de la gripe ofrecen poca o ninguna protección contra la infección y la enfermedad y no hay motivos para creer que las vacunas contra la gripe porcina vayan a ser diferentes”.

Estos dos especialistas en genética no tienen pelos en la lengua a la hora de escribir sobre el remedio vacunal para la gripe A pero, como no podía ser de otra manera, se apoyan para realizar sus rotundas afirmaciones en trabajos científicos y en fuentes oficiales:

Una revisión de 51 estudios distintos con más de 294.000 niños estableció que, a partir de los 2 años de edad, de vacunas a base de virus atenuados de la gripe administradas mediante atomizadores nasales impidieron un 82 % de los casos de enfermedad, mientras que las vacunas inyectables fabricadas a base de virus inactivados sólo impidieron un 59 %. La prevención del ‘síndrome pseudogripal’, causado por otros tipos de virus, fue de sólo un 33 % y un 36 %, respectivamente. En niños menores de 2 años de edad, la eficacia de la vacuna inactivada fue similar a la del placebo. No fue posible analizar la seguridad de las vacunas de los estudios debido a la ausencia de información y a la falta de estandarización de la poca información disponible. Un informe publicado en 2008 estableció que las vacunas de la gripe en niños pequeños no afectaron la cantidad de visitas médicas y hospitalarias debidas a la gripe.

Por otra parte, un estudio de 800 niños con asma estableció que aquellos que reciben una vacuna gripal corrieron un riesgo significativamente mayor de visitas al médico y a la sala de urgencias relacionadas con el asma; los cocientes de probabilidad fueron de 3,4 y de 1,9, respectivamente. Esto lo confirmó un informe publicado en 2009, según el cual los niños con asma que recibieron FluMist corrieron un riesgo tres veces mayor de hospitalización.

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Las vacunas gripales son igualmente inútiles en los adultos, incluidos los ancianos, pues ofrecen poca o ninguna protección contra la infección o enfermedades como la neumonía”.

Pese a que se supone que los directivos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) cuentan con estos datos dieron la orden de vacunar en masa a la población contra esta “pandemia”. A principios de julio de 2009, un grupo de expertos en vacunación concluyó que la pandemia es incontenible y Marie-Paul Kieny, directora de la OMS para la investigación de vacunas, dijo que todas las naciones necesitan acceso a éstas y que ya en septiembre debería estar lista una vacuna. La actitud de la OMS con esta vacunación, tan conservadora para otras cosas, no se entiende. Los profesionales críticos indican que los “expertos en vacunación” están controlados por los fabricantes de vacunas, los cuales se beneficiarán con los enormemente lucrativos contratos de vacunas y fármacos antivirales comprados o encargados por los gobiernos. Pero para estos científicos el argumento decisivo contra las vacunaciones masivas es que las vacunas inyectables de la gripe simplemente no funcionan y son peligrosas.

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La relación entre la contaminación del planeta y de nuestros cuerpos

Me llegó hace ya algunas semanas un libro de Rosa Montserrat Ferré, Integradora social y terapeuta de Técnicas de Liberación Emocional (EFT), titulado Volver a la vida. Es un manual para enfermos con trastornos del movimiento, personas víctima de la esclerosis múltiple, del Parkinson, la apoplejía, el Alzheimer o la parálisis cerebral. cargado de optimismo, trata casi a partes iguales los aspectos físicos y psíquicos de estas dolencias e incide en que estos pacientes pueden conseguir grandes avances si ponen la suficiente fuerza de voluntad para trabajar consigo mismos. Aporta para ello diferentes terapias. Creo que lo que hace interesante el libro para el común de los mortales y lo que me llamó la atención es la importancia que cobra en sus páginas la desintoxicación de contaminantes químicos; la importancia de una correcta alimentación, limpia de tóxicos artificiales y equilibrada en lo que a los nutrientes se refiere.

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Algunas partes del libro inciden en algo que a mí me interesa mucho: numerosos beneficios que podíamos haber obtenido del supuesto progreso técnico-social han acabado produciendo graves daños en nuestra salud. Esta es una de las premisas de lo que se denomina medicina ambiental y, por cierto, uno de los hilos conductores de mi próximo libro. La obsesión por “salvar el sistema” a costa de destrozar la naturaleza está produciendo de manera paradójica no sólo la degeneración del planeta, también el aumento desproporcionado de las enfermedades degenerativas entre los habitantes humanos de la Tierra.

Al tiempo que me llegaba el libro Montserrat Ferré me enviaba algunos comentarios que creo interesantes dar a conocer. Los siguientes cinco párrafos son suyos:

Con frecuencia me llegan informaciones sobre las vacunas, sobre los virus, sobre la gripe porcina, sobre el papiloma, sobre los orígenes del Tamiflu y su padre americano, unas a favor de las vacunas, otras en contra, pero muy pocas ofrece una reflexión sobre su significado, sobre el trasfondo de las mismas. Las cadenas de televisión alemanas, país en el que resido, publicaban hace unos días a bombo y platillo que las aseguradoras médicas no querían hacerse cargo de los costes de la vacuna de la gripe porcina o A. En Alemania hace algunas semanas que empezaron las pruebas de la posible vacuna contra la gripe A en niños y adultos y las autoridades han informado de que cuando en otoño empiecen con las vacunaciones hay que contar con efectos secundarios como en todas las campañas.

¿Qué hay detrás de tanta insensatez? Los virus, las bacterias, los parásitos o los hongos, se desarrollan cuando hay residuos proteínicos (lácteos, carnes, pescados, soja sin fermentar) que no se han eliminado por vía natural y se han acumulado. ¿Por qué no se han eliminado? Sencillamente, la alimentación convencional no aporta los minerales necesarios ya que sólo se pueden obtener de los vegetales crudos, no se bebe lo que el cuerpo necesita ni se utiliza sal marina pura en lugar de las mixturas que se encuentran en los comercios.

Cada molécula residual (residuos proteínicos, aditivos químicos, metales pesados, restos de medicamentos, drogas, alcohol, tabaco o contaminación en general) necesita de una molécula de mineral para que, junto con el agua sobrante se expulsen por vía natural. La sal marina retiene la cantidad de agua necesaria, no más, además de aportar 80 nutrientes distintos imprescindibles para la vida.

Los minerales tienen muchas funciones, si hay carencia o desequilibrio la salud se resiente, las glándulas no pueden fabricar todas las hormonas necesarias, la membrana celular pierde su permeabilidad y el interior de la célula al no tener comunicación con el exterior se va secando/deshidratando. Es el origen de la deshidratación celular y la causa de la mayoría de enfermedades. Todas las patologías que cursan con dolores, con convulsiones, con parálisis, con inflamaciones, con rampas, con desequilibrio hormonal, con tumoraciones, con infecciones, tienen su punto de origen en la deshidratación celular.

El problema psíquico es lo que determinará la naturaleza de la enfermedad, según la forma de reaccionar la persona. Un problema psíquico o una situación de estrés no puede hacer ningún daño si la persona está correctamente alimentada y no tiene acumulaciones proteínicas en su interior”.

Recuerda en su texto Montserrat que la curación es el milagro diario de nuestro organismo. Que para estar sanos necesitamos las fuerzas de curación propias que por naturaleza posee cada organismo vivo: “Si estamos sanos, para conservar la salud, si estamos enfermos, para recuperarla. Cuidemos a nuestro cuerpo y nuestro cuerpo nos cuidará”.

Huelga de hambre de una enferma de fibromialgia

26 días de huelga de hambre, que se dice pronto, ha estado Eva María Alabau, una valenciana de 33 años de edad enferma de fibromialgia. Esta joven decidió utilizar dicha medida de presión para llamar la atención de las autoridades sanitarias por su situación y la del colectivo de enfermas por esta dolencia, muy numeroso en nuestro país pero que permanecen en el anonimato: son los apestados del siglo XXI para una Administración que no quiere más gastos en enfermedades emergentes.

FibromialgicaEn el centro Eva María en una reciente concentración reivindicativa del colectivo de afectados por enfermedades emergentes como la fibromialgia. Foto cedida por Isabel Ariño, Plataforma para la FM, SFC y SSQM.

“La Administación quiere quitarse a gente como nosotros de encima pero soy muy cabezota y peleona”, me comentaba hace tres días cuando la entrevisté, todavía seguía en su domicilio la huelga de hambre. Esta persona está diagnosticada de fibromialgia (FM) y muy posiblemente sufre también, como gran parte del colectivo de afectados por la FM, de Síndrome de Fatiga Crónica (SFC).

Inicié mi huelga de hambre por no suicidarme y dejar de ser un problema para la Administración. Cuando conocí y recibí la notificación denegándome la incapacidad en sólo tres días hábiles, cuando todo el mundo recibe en su casa una carta que tarda entre un mes y medio y dos meses, mis médicos y mi abogada permanecían de vacaciones y yo no podía hacer nada, por eso decidí ponerme en huelga de hambre”, explica Eva María.

Cuando le hice estas preguntas se cumplían 24 días sin comer. Su cuerpo estaba al límite de fuerzas:

Incluso el escribir con el ordenador o hablar por teléfono supone para mí un inmenso esfuerzo. Dejaré la huelga de hambre en cuanto reciba alguna llamada o notificación por parte del I.N.S.S. o del Conseller de Sanidad, Manuel Cervera, que comentó para Europa Press que intentaría revisar mi caso aún no siendo de su competencia, pero de esto ya hace una semana completa y no he tenido noticias de ninguno de los dos organismos citados”, argumentaba.

Ayer día 3 de septiembre las fuerzas ya fallaban. Así lo explicaba la propia Eva María en un blog abierto ex profeso:

Abandono la huelga de hambre debido a que esta mañana he tenido que llamar al médico y estoy al límite y eso no lo puedo consentir ya que mi lucha debe continuar y necesito fuerzas para ello. Deciros que el Conseller de Sanidad me ha pasado a la Conselleria de Medio Ambiente para que me valoren la minusvalía, pero nada que ver con la incapacidad”.

La joven está recuperándose y el colectivo de personas enfermas de fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónica y Síndrome de Sensibilidad Química Múltiple, tres enfermedades emergentes relacionadas entre sí y con la contaminación ambiental, entre otros factores, contentas de tener a su compañera sana y salva y de haber dado un paso más en su reconocimiento público.

Esperando a la “pandemia”: Pero, ¿qué ocurrirá cuando el virus H1N1 se extienda por África?

De una entrevista que le realizaron hace no mucho al profesor Maximo Sandín en el blog de original nombre e intenciones Zeteticismo (vale la pena leer la definición del concepto en el propio blog) rescato parte de la última respuesta de este profesor de Antropología Biológica en el Departamento de Biología de la Universidad Autónoma de Madrid. El enunciado que precedió a su contestación es: “Algún comentario o reflexión final sobre el Año de Darwin”. Como saben lo lectores asiduos de este blog, Sandín es un conocido analista crítico de las enseñanzas de Darwin que, según él, son utilizadas por los poderosos contemporáneos para mantener el control social. El contenido de la respuesta es de la máxima actualidad pues por estos párrafos desfilan virus, enfermedades, genes e incluso el autor propone interrogantes sobre el transcurrir del protagonista de la gripe A, el virus H1N1. Se lo resumo a continuación.

Africa cerdo

Comienza Sandín contestando al enunciado propuesto:

Sólo quisiera pedir a los que tengan la paciencia de leer esto que reflexionen sobre lo que realmente ha significado el darwinismo que, insisto, no es una creación de Darwin, para la Biología y para la Humanidad. Una concepción distorsionada de la Naturaleza y de las relaciones de los hombres entre sí. ¿Cómo se puede interpretar la enorme complejidad de las relaciones ecológicas, en la que todos los elementos bióticos y abióticos están interrelacionados y en la que todos son absolutamente imprescindibles, en términos empresariales regidos por la competencia? ¿Cómo se puede extrapolar la competencia a los más recónditos niveles de la vida? Compiten las células, las moléculas, el ADN es “egoísta” y lo que no se entiende es “basura”…

Esta forma de ver la Naturaleza lleva a los especialistas más brillantes y prestigiosos a interpretar todos los fenómenos biológicos al revés de la realidad, en función de lo que les han enseñado. Intentaré explicarlo simplemente, aunque no sé si seré capaz: Los conocimientos actuales están mostrando que las relaciones entre los organismos entre sí y con el entorno están regidas, no por la competencia, sino por el equilibrio en forma de redes complejas de interacciones que comunican los organismos entre sí y con el ambiente”.

Si me permiten un inciso ¿acaso esta no es la mejor definición de lo mejor de Internet? Continúa el profesor.

Que la información genética, también fruto de una compleja red de interacciones moleculares, también tiene una gran capacidad de respuesta al ambiente (un concepto odiado por los “deterministas”), mediante distintos procesos genéticos y epigenéticos. Que vivimos literalmente inmersos en una inconcebible cantidad de bacterias y virus que tienen unas funciones esenciales para la vida en el Planeta y en el interior y el exterior de los organismos, y que su aspecto patológico (extremadamente minoritario), es el resultado de algún tipo de desestabilización de sus funciones, de algún desequilibrio de sus relaciones naturales”.

Pero, es que hemos hecho -los seres humanos, se entiende-, algo mal, para enfadar a la naturaleza?

Si tenemos en cuenta estos datos reales, te produce una sensación angustiosa cuando lees que se están invirtiendo cifras fabulosas para “secuenciar los cánceres” o cuando ves los descubrimientos de los, cada vez más numerosos, “genes del cáncer”. El cáncer no está en los genes (en unos “genes malos”). Es producto de agresiones ambientales, porque vivimos sometidos a infinidad de sustancias químicas sintéticas, a radiaciones electromagnéticas, a estrés inmunodepresor… los genes del cáncer son alteraciones genéticas y epigenéticas (y por eso pueden ser hereditarios) producidas por estas agresiones. Y los “virus cancerígenos” son virus endógenos activados por estas agresiones y emitidos por los tumores. Y los virus no “mutan para evadir las defensas del hospedador”, porque los virus en estado libre son absolutamente inertes. Y los virus endógenos no son “parásitos” ni “explotados por el hospedador”, y no “secuestran la maquinaria celular”, sino que es la célula la que utiliza los componentes de los virus. Podríamos llenar un tomo de buen grosor con interpretaciones de este tipo. Lo que todas tienen en común es que estos “descubrimientos” están enfocados en intentar interrumpir  estos procesos, en lugar de comprenderlos y prevenirlos y servirán para fabricar (y vender) fármacos”.

Máximo Sandín explica que este es el motivo por el que no va a cambiar nada en las interpretaciones “patológicas” de la Naturaleza. Es más rentable vender medicinas (fundamentalmente para “tratar los síntomas”) que evitar las enfermedades. Y dentro de este negocio, las vacunas son el mejor negocio. La inmunidad natural es un fenómeno mediante el que el organismo mantiene el equilibrio con los innumerables microorganismos del entorno. En unas condiciones razonables (no exageradas) de higiene y condiciones adecuadas de nutrición y salud, se produce sin ningún problema. Pero Sandín continúa con su respuesta:

La introducción en el torrente circulatorio de variadas dosis de antígenos o microorganismos “atenuados” puede producir una debilitación del sistema inmune, haciendo a la población más susceptible a enfermedades y produciendo problemas alérgicos. Incluso, los aditivos de algunas vacunas derivados del mercurio o del aluminio, que son neurotóxicos, se han asociado por expertos “silenciados” a problemas neurológicos y al aumento de la incidencia de autismo. El caso de la innecesaria y peligrosa vacuna contra el papilomavirus es muy explícito. Se descubrió que dos de los miembros del tribunal que concedió el Nóbel (la mejor publicidad) a Zur Hausen estaban relacionados con la industria farmacéutica. Semejante escándalo, que se publicó en la prensa, habría sido suficiente para retirarle el Nobel y suspender las vacunaciones, ¿ha oído algo de ello?”.

En este punto el especialista en antropología recuerda lo que por obvio no merece olvidarse: “Los magnates que están detrás de la industria farmacéutica, de la biotecnológica, de los transgénicos… y de la información, tienen mucho dinero y, por tanto, mucho poder”. Y para ir finalizando añade:

No quiero profundizar aquí en este tema porque podría ser acusado de “conspiranoico”, un término acuñado por los “creadores de opinión” (estos mismos magnates han creado centros para “crear opinión” mediante la difusión de tópicos), para los que denuncian estas maquinaciones. Prefiero que el (hipotético) lector investigue por su cuenta. Pero sí quiero decir que mi búsqueda de información sobre estos temas me ha llevado a comprobar que el Mundo está en manos de verdaderos paranoicos (por cierto, fervientes darwinistas), que han adquirido tanto poder que se sienten autorizados para decidir el destino de la Humanidad, y quienes o cuantos les sobran. No es una “teoría conspirativa”. Lo han comentado públicamente y se les puede ver en los medios de comunicación durante reuniones en las que comparten sus preocupaciones “filantrópicas” por el aumento de la población mundial.

He leído informaciones terribles sobre vacunaciones esterilizadoras a indígenas americanas o en la India y Filipinas. Por eso, cuando leo que se han hecho estudios genéticos en poblaciones africanas “para conocer su evolución” o en indígenas mexicanas “para poder aplicarles la medicina personalizada” me produce una gran preocupación. Como la que me produce pensar qué pasará cuando el extraño virus recombinante “H1N1” se extienda por África”.

Este último enlace pertenece a la página del Instituto ISIS -una creación de Edward Goldsmith, el ecólogo más impotante de la actualidad y fundador de la revista The Ecologist- y lo firma Mae-Wan-Ho, una bioquímica coreana que abandonó la investigación en “ingeniería genética” cuando comprendió de qué iba la cosa (Wan-Ho es autora de un libro de fácil acceso llamado “Ingeniería genética, sueño o pesadilla”). Lo que dice esta información es que, según algunos expertos, un virus recombinante de tres especies (como el H1N1) es poco menos que imposible en la naturaleza pero factible en un laboratorio y habla de los peligros de las vacunas en general. En fin, ya queda menos para que les podamos contar de qué va la vacuna contra la gripe A. Sigan a la escucha.

Más info: Sobre el poder de las multinacionales farmacéuticas, con capítulos monográficos dedicados a los laboratorios más importantes, pueden leer Traficantes de salud: Cómo nos venden medicamentos peligrosos y juegan con la enfermedad. Sobre cómo se crea opinión, se controla ésta y se impone la versión de los grupos de interés privado en estos y más asuntos, Conspiraciones tóxicas: Cómo atentan contra nuestra salud y el medioambiente los grupos empresariales.

Guías en el universo de una enfermedad políticamente incorrecta

No es fácil estar enfermo de Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) y escribir y publicar un libro. Como tampoco es fácil tener una enfermedad políticamente incorrecta, como reza el subtítulo de este libro que les voy a comentar, y exhibirlo en público, que es lo que hacemos al escribir un libro. Pero Clara Valverde, activista de la Liga SFC, lo ha conseguido con su “Pues tienes buena cara. Síndrome de la Fatiga Crónica. Una enfermedad políticamnete incorrecta“.

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Con un estilo poético muy personal -Clara es hija de uno de los poetas más comprometidos que ha dado nuestro país, José María Valverde- indaga en su y la enfermedad y no se queda ahí sino que narra los intereses creados en torno a este síndrome y la desidia de muchos profesionales y responsables de las administraciones públicas que por no acertar a comprender la enfermedad dejan en el olvido de la incompresión también a los pacientes.

El SFC es una enfermedad emergente y específica clasificada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) con el número G93.3 y con criterios de definición (Fukuda, 1994) y de diagnóstico (Carruthers, 2003). Está muy relacionado con los factores ambientales y más en concreto con las contaminaciones de la sociedad actual. Como sucede con su hermana la fibromialgia y como en el caso de la Sensibilidad Química Múltiple los poductos químicos tóxicos que contiene nuestro cuerpo y con los que convivimos habitualmente tienen mucho que ver en su desarrollo.

En el caso de la autora del trabajo, la causa es un patógeno viral, el citalomegavirus. La enfermedad se caracteriza por una fatiga persistente, debilitante, que dura al menos seis meses en una persona que no tenía síntomas similares con anterioridad. El citalomegavirus, cualquier otro virus o cualquier otra causa, por ahora la mayoría son desconocidas, provoca el “estallido” del sistema inmunológico afectando además a los sistemas neurológico y cardiovascular. Es por tanto una patología multisistémica, crónica e incapacitante.

Valverde narra su odisea hasta ser diagnosticada correctamente, su deambular por las consultas médicas en busca de alivio a sus dolores, a su cansancio perenne y a la imcompresión. El único tratamiento eficaz en palabras de la autora del libro es “adaptarse”;

olvidar que en mis ojos hay tierras lejanas y enfocarme en lo posible. Desatar la cuerda que tira hacia lo que yo iba a ser, desenfundar las voces de lo perdido y renombrar, reorganizar la vida de ahora”.

La parte final del libro de Valverde es un alegato a la lucha por los derechos de estos enfermos invisibles que pasean por los pasillos de sus casas su dolor ante el desconocimiento público y la ignorancia a veces premeditada de las autoridades: la existencia de personas con SFC -cada vez en mayor número- es el manifiesto por una civilización que caduca y el anuncio de que debemos alumbrar nuevas formas de organización social más integradas en la naturaleza para evitar esta y buena parte de las enfermedades. Los enfermos de SFC son un aviso viviente de lo que le espera al resto de la población si continuamos con estilos de vida que en definitiva debilitan el sistema inmunitario.

La asignatura de “Educación para la salud” y la estrategia de las hormigas

Les propongo la lectura de esta interesante colaboración en mi blog de Servando Pérez, presidente de la Asociación de Afectados por Mercurio de Amalgamas dentales Mercuriados sobre enfermedades emergentes, soluciones como la educación y la estrategia de ciertos animalistos:

El asunto de las distintas gripes, algunas de las cuales dan al menos qué pensar, dejan entrever la poca cultura sanitaria que tenemos todos y pareciera que los gobiernos y las autoridades sanitarias prefiriesen que no la tengamos pues siempre es más fácil controlar al que no sabe. Quizás sepan que, desde la asociación Mercuriados ya en el año 2007, al tiempo que solicitábamos una entrevista con el anterior ministro español de Sanidad, Bernat Soria, le proponíamos, en nuestro escrito -respetuoso y pro-diálogo-, que se estudiase seriamente la creación de una asignatura obligatoria a impartir hasta el final de la Educación Secundaria Obligatoria de “Educación para la Salud“.

Nunca recibimos respuesta escrita, ni a la solicitud de entrevista, ni a la propuesta. Eso sí, nos llamaron en 2008 por teléfono de distintos departamentos de ese ministerio para tratar de “convencernos” de que las amalgamas que se utilizan en odontología y que tienen en su fórmula mercurio son seguras. La razón que esgrimían es que

en Europa sólo están prohibidas en Noruega y Noruega no pertenece a la Unión Europea, aunque desde el 1 de junio de 2009 ya están prohibidas en Suecia y Dinamarca.

Los argumentos que no son argumentos se agotan. Pues bien, la inversión en esa asignatura que proponíamos creemos que aumentaría la cultura sanitaria en un plazo razonable, lo cual sería beneficioso para el paciente, el médico e, indirectamente, redundaría de manera positiva en las arcas sanitarias públicas. Pero claro, las grandes perjudicadas serían las macro corporaciones químico-farmacéuticas y “alimentarias” que, no seamos ingenuos, influyen mucho, pero que mucho, en los gobiernos y sus políticas químicas, sanitarias o alimentarias.

La labor que desde asociaciones concienciadas (de pacientes/médicos/biólogos/químicos, etc,) y otros colectivos, así como personas a título individual, están/estamos haciendo aún no se ve todo lo que nos gustaría, sobre todo pensando en las llamadas enfermedades emergentes, tales como Síndrome de Sensibilidad Química Múltiple, el Síndrome del Edificio Enfermo o la sensibilidad electromagnética -que, por cierto, tienen muchas cosas en común-, pero tenemos que ser como hormigas: Constantes (aunque estemos cansados). ¿Han visto cómo las hormigas al ser muchas, aunque pequeñas, y constantes, hacen grandes trabajos? Con la constancia, la unión y la fuerza de la razón todo, o casi todo, es posible. Empecemos por creérnoslo y actuemos como hormigas.

¿Dónde están los pediatras especializados en Síndrome de Fatiga Crónica?

Desde la Liga SFC (Síndrome de Fatiga Crónica) me envían esta dura y triste historia: Guy Ramsey, un chico inglés de 18 años, que vivía con el Síndrome de la Fatiga Crónica desde los 12 años, se suicidó hace unas semanas. A Guy le interesaba la animación por ordenador, pero su mala salud le impedía ir a clase la mayoría de los días. Dijo que estaba harto y que quería mejorar. Su madre, Alison, le apoyaba y le ayudaba en todo lo posible, buscando tratamientos pero no le ayudaron a mejorar. El día de su muerte, dejó un mensaje en el contestador de su casa diciendo:

Sorry mum, I had to do it, you will find a note under my computer, I have taken my last breath at Beachy Head. (“Lo siento mamá, lo tenía que hacer, encontrarás una nota debajo de mi ordenador, he respirado mi último respiro en el acantilado Beachy Head”).

Hasta aquí el resumen de la noticia que pueden ampliar. La Liga SFC opina:

Pensamos en Guy y Alison y nos preguntamos que dónde están los pediatras especializados en el SFC que el Departament de Salut dice que hay (16 de junio 2009) en Cataluña. ¿Dónde están los pediatras especializados en Síndrome de Fatiga Crónica? (no los encontramos).

Este caso nos recuerda a Fabián, el chico de Valencia con fibromialgia que se suicidó también este año. Ante estas noticias, nos escriben personas con fibromialgia, Sensibilidad Química Múltiple (SQM) o SFC que enfermaron en la infancia o adolescencia y comenzaron a vivir el infierno de la incomprensión que conocemos a esa edad y que pensaron en acabar su vida. Si eres jóven o enfermaste jóven, cuéntamos tu historia: info@ligasfc.org

Desde la Liga SFC, los veteranos y veteranas que vivimos con fibromialgia, SQM o SFC, mandamos nuestro apoyo y solidaridad a los jóvenes con SFC y les animamos a escribir y hacer vídeos de su realidad para educarnos a todos, y a organizarse.