Porqué la vacuna contra la gripe A no convence (II)

Les comentaba en la primera parte de esta información sobre la existencia de un informe publicado por Mae-Wan Ho, una genetista británica conocida por su oposición a la ingeniería genética, y Joe Cumming profesor emérito de Genética del Departamento de Biología de la Universidad Western Ontario (Canadá). Ambos, pertenecientes al Institute of Science in Society, explican en su muy documentado texto que las vacunas son más letales que la propia gripe A; que las vacunaciones masivas son “una receta para le desastre”.

vacuna-gripeHe consultado con médicos que leen este blog y que se molestan en leer casi todo lo publicado sobre la gripe A qué les parece este documento. Una doctora madrileña me dice:

Yo sí creo que por el momento y hasta que no se demuestre lo contrario las vacunaciones masivas contra la gripe porcina sí que pueden ocasionar más daños que beneficios”.

Otro galeno, profesor de Salud Pública en una de las universidades madrileñas, me comenta:

El argumento básico contra la gripe A es que esta gripe A es benigna y creará inmunidad por más de 50 años. No sabemos cuánto durará la inmunidad de la vacuna, por otra parte es innecesaria por ser una enfermedad leve”.

Los autores del texto crítico con la vacunación contra la gripe A explican porqué ésta tendrá una eficacia baja (les recuerdo que tienen las referencias bibliográficas al final del informe):

Hay razones ampliamente conocidas de porqué las vacunas para la gripe no darán resultado, como ya se indicó sobre las tan pregonadas vacunas contra la ‘pandemia de la gripe aviar’ que aún está por aparecer. El virus de la gripe cambia rápidamente (…) mientras que las vacunas apuntan a cepas específicas. Además, la vacunación contra la gripe no ofrece una protección permanente y debe repetirse todos los años; las vacunas son difíciles de producir de forma masiva y algunas variedades no crecen de ninguna manera bajo condiciones de laboratorio (…) Numerosos estudios han documentado que las vacunas inyectables de la gripe ofrecen poca o ninguna protección contra la infección y la enfermedad y no hay motivos para creer que las vacunas contra la gripe porcina vayan a ser diferentes”.

Estos dos especialistas en genética no tienen pelos en la lengua a la hora de escribir sobre el remedio vacunal para la gripe A pero, como no podía ser de otra manera, se apoyan para realizar sus rotundas afirmaciones en trabajos científicos y en fuentes oficiales:

Una revisión de 51 estudios distintos con más de 294.000 niños estableció que, a partir de los 2 años de edad, de vacunas a base de virus atenuados de la gripe administradas mediante atomizadores nasales impidieron un 82 % de los casos de enfermedad, mientras que las vacunas inyectables fabricadas a base de virus inactivados sólo impidieron un 59 %. La prevención del ‘síndrome pseudogripal’, causado por otros tipos de virus, fue de sólo un 33 % y un 36 %, respectivamente. En niños menores de 2 años de edad, la eficacia de la vacuna inactivada fue similar a la del placebo. No fue posible analizar la seguridad de las vacunas de los estudios debido a la ausencia de información y a la falta de estandarización de la poca información disponible. Un informe publicado en 2008 estableció que las vacunas de la gripe en niños pequeños no afectaron la cantidad de visitas médicas y hospitalarias debidas a la gripe.

Por otra parte, un estudio de 800 niños con asma estableció que aquellos que reciben una vacuna gripal corrieron un riesgo significativamente mayor de visitas al médico y a la sala de urgencias relacionadas con el asma; los cocientes de probabilidad fueron de 3,4 y de 1,9, respectivamente. Esto lo confirmó un informe publicado en 2009, según el cual los niños con asma que recibieron FluMist corrieron un riesgo tres veces mayor de hospitalización.

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Las vacunas gripales son igualmente inútiles en los adultos, incluidos los ancianos, pues ofrecen poca o ninguna protección contra la infección o enfermedades como la neumonía”.

Pese a que se supone que los directivos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) cuentan con estos datos dieron la orden de vacunar en masa a la población contra esta “pandemia”. A principios de julio de 2009, un grupo de expertos en vacunación concluyó que la pandemia es incontenible y Marie-Paul Kieny, directora de la OMS para la investigación de vacunas, dijo que todas las naciones necesitan acceso a éstas y que ya en septiembre debería estar lista una vacuna. La actitud de la OMS con esta vacunación, tan conservadora para otras cosas, no se entiende. Los profesionales críticos indican que los “expertos en vacunación” están controlados por los fabricantes de vacunas, los cuales se beneficiarán con los enormemente lucrativos contratos de vacunas y fármacos antivirales comprados o encargados por los gobiernos. Pero para estos científicos el argumento decisivo contra las vacunaciones masivas es que las vacunas inyectables de la gripe simplemente no funcionan y son peligrosas.

Laboratorios que compran el silencio y peligrosidad de ciertos fármacos

Hace algunos días supimos de una nueva compra de silencio por parte de un gran laboratorio farmacéutico. Quien vendió la posibilidad de no encarar juicios por malas prácticas en la promoción de fármacos fue el gobierno de Estados Unidos, en concreto su Departamento de Justicia. Quien aceptó el negocio fue el laboratorio que más factura en el mundo, Pfizer. Resulta paradójico que en esta ocasión Pfizer haya pagado la “multa” por animar a la receta de uno de sus medicamentos Bextra (valdecoxib) para usos ilegales, algo que ya hemos comentado que al menos en España hace con su fármaco Neurontin, pero no por los graves efectos adversos que podía provocar el potingue en cuestión.

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Es costumbre en el sector que cuando un laboratorio ha creado los suficientes problemas como para enfrentar la Justicia el primero prefiera llegar a un acuerdo que llegar a los tribunales. Con dos objetivos: primero, por alta que sea la cifra a pagar suele ser menor que la que deberían asumir en caso de celebrarse los juicios. Segundo, salir una vez en la prensa por motivos que socavan con tanta claridad la imagen de una empresa es menos malo que exponerse a ser “percha informativa” de los periodistas durante los muchos meses que, de celebrarse, dura un pleito de estas características.

Bueno pues cumplidos sus objetivos lo que no debe de pasar desapercibido es que el citado Bextra es un preparado de la familia de los coxib, un grupo de medicamentos modernos muy conocidos entre médicos, y sobre todo farmacéuticos y farmacólogos, por ser especialmente peligrosos para la salud. Bextra estaba retirado de las farmacias estadounidenses. En 2004, el laboratorio Merck retiró “voluntariamente” su antiartrítico Vioxx (rofecoxib). Es muy difícil entender porqué si se demostró que Vioxx podía causar infartos de corazón y cerebrales en sus consumidores, como así fue en cientos de miles de personas con los resultados funestos que pueden imaginar, han continuado vendiéndose en las farmacias varios medicamentos con el mismo principio activo, caso de Bextra. Aún hay más: Pfizer oferta en la actualidad otro fármaco de la misma familia que Bextra o Vioxx, retirados, como escribo, el Celebrex (celecoxib) sin que se entienda por qué dentro de un mismo grupo de medicamentos unos se prohiben y otros no ¿no contienen el mismo principio activo? Si alguien sabe explicarlo que avise.

Merck sabía que vendía un fármaco mortal. Había llegado a esta conclusión tras realizar el ensayo APROVe, siglas en inglés de Prevención de Pólipo Adenomatoso con Vioxx, pero ocultó a la FDA esos trabajos para poder comercializarlo (las agencias del medicamento, como la estadounidense o la europea, aunque parezca mentira no realizan estudios independientes sobre los fármacos para los que los laboratorios les solicitan licencia, se limitan a revisar la documentación sobre dichos medicamentos que les presentan los fabricantes). Pero Merck también compró el silencio de sus demandantes por 3.400 millones de euros.

Más info: El libro Traficantes de salud: Cómo nos venden medicamentos peligrosos y juegan con la enfermedad contiene capítulos específicos sobre el caso Vioxx, Pfizer o Merck, entre otros asuntos relacionados.

El peligro de los usos falsificados de medicamentos

Pese a lo publicado en el anterior post, Close Up no es la compañía líder mundial en este negocio de auditoría o espionaje de los hábitos de receta de los médicos. El primer puesto entre las corporaciones dedicadas al marketing farmacéutico lo ocupa la estadounidense International Marketing Services Health (IMS).

Durante mis visitas a la sede argentina de la compañía IMS Health se me permitía a veces echar un vistazo subrepticio a un enorme libro de registro del número y monto mensual de ventas pero no fotocopiarlo. Recuerdo que un director de ventas con quien me cité en un café traía algunas cifras anotadas en un trozo de papel, me permitió verlas y luego lo rompió”, contaría el mencionado profesor Lakoff a la revista argentina Página 12 agregando: “Los datos de ventas eran confidenciales y muy valiosos: las empresas farmacéuticas pagan hasta 150.000 pesos anuales (unos 38.104 euros) por suscribirse”.

En suma, datos como los que vende IMS Health sirven luego a los grandes laboratorios para intentar que los médicos más abiertos a sugerencias receten sus medicamentos incluso en dolencias para los que no están indicados con el consiguiente riesgo para la salud de los enfermos. Cuando la multinacional Pfizer adquirió el laboratorio Warner-Lambert un ex directivo de la empresa recién adquirida, el doctor David Franklin, denunció a la compañía compradora por promocionar su fármaco Neurontin para más de una docena de patologías para las que no estaba aprobado. La gabapentina, principio activo de ese medicamento, está permitida por la FDA (la agencia que controla los alimentos y los fármacos en Estados Unidos) para el tratamiento de la epilepsia y los dolores neuropáticos pero Pfizer decidió promocionarlo también para patologías tan dispares como las crisis maniacodepresivas, el déficit de atención, las migrañas, el trastorno bipolar, el síndrome de piernas inquietas o el síndrome de abstinencia.

La conocida organización estadounidense de defensa del consumidor Public Citizen aseguraría que se elaboró para ello una lista de médicos dispuestos a recomendar la gabapentina para usos no autorizados en cenas, reuniones de consultores, seminarios educativos e, incluso, a través de teleconferencias. Según explicó la asociación en su boletín -Worst Pills, Best Pills- los médicos cobraban entre 250 y 3.000 dólares por acto asegurando que algunos llegaban a ganar más de 10.000 dólares al año. Pfizer terminaría siendo multada por ello con 430 millones de dólares por utilizar información falsa y/o manipulada sobre Neurontin y promocionarlo para dolencias no aprobadas. Sólo que no importa. El negocio compensa. Se calcula que en un solo año Neurontin hizo ingresar a la compañía 2.700 millones de dólares, descubriéndose que el 90% de las recetas no correspondían a ninguna de las dos indicaciones aprobadas por la FDA. ¿Que a los enfermos se les está engañando y probablemente dañando por los efectos secundarios del fármaco? ¿A quién le importa?

Esta estrategia, que a muchos lectores puede parecerles incomprensible por no decir imposible de llevar a cabo, se explica porque se da la paradoja -por no utilizar otra palabra más dura- de que en Estados Unidos las compañías no pueden promocionar sus fármacos más que para las enfermedades para las que tienen el visto bueno de la FDA pero los médicos pueden prescribir cualquier fármaco para tratar cualquier enfermedad, esté o no oficialmente indicado su uso en ella.

IMS Health también opera en España. En uno de los documentos estadísticos que oferta sobre Neurontin hecho en nuestro país, al que hemos tenido acceso, la empresa recoge datos sobre las veces que los médicos españoles recetaron ese fármaco durante el periodo comprendido entre abril y junio de 2002 en enfermedades para las que no está indicado. Y pese a que la propia IMS Health tiene clasificado como antiepiléptico el Neurontin en la base de datos de la compañía aparece recetado para otras muchas dolencias, casi todas ellas relacionadas con problemas psíquicos o psicológicos: depresión -y eso que la propia ficha técnica del fármaco afirma que uno de los síntomas adversos observados durante los ensayos clínicos que hizo Pfizer era precisamente el de depresión-, trastorno bipolar, trastornos nerviosos, fobias, adicción al alcohol o a la cocaína e, incluso, para tratar ciertos herpes o diabetes. Y toda esa información, insistimos, la obtiene IMS Health de las recetas que extienden los médicos.

Pfizer intenta evitar el juicio por la muerte de niños en Nigeria

El periodismo tiene estas cosas. Cuando se trata de grandes intereses privados lo que está en juego es muy posible que lleguemos a no enterarnos de nada. Una información puede ser contada de tan diferentes maneras que dos medios de comunicación consigan que sus versiones sean exactamente opuestas. Me refiero a lo que ocurrió en el estado de Kanu, Nigeria, hace una década, con los niños que murieron tras probar en ellos uno de sus fármacos el laboratorio primero en la lista de ventas, Pfizer.

Resulta que El País cuenta una historia y el portal PRNoticias la contraria. Y entre medias la versión del laboratorio, rectificación del diario independiente de la mañana que ahora es El periódico global en español, etc. La semana pasada El País, haciéndose eco de una información del diario británico The Independent titulaba una noticia así: Pfizer dará 55 millones de indemnización tras la muerte de 11 niños en ensayos clínicos. Según este periódico:

La mayor farmacéutica del mundo, Pfizer, pagará 55 millones de euros a un grupo de familias nigerianas para evitar un juicio por la muerte de 11 niños en el país africano que sirvieron como cobayas de un medicamento en pruebas, Trovan. En 1996, Nigeria sufrió una epidemia de meningitis que terminó con la vida de al menos 11.000 personas. En medio de la crisis humanitaria, Pfizer, famosa por haber inventado la Viagra, envió un grupo de médicos que colocó su centro de operaciones al lado de un centro médico gestionado por Médicos sin Fronteras, quienes intentaban detener la tragedia gracias a medicinas cuya fiabilidad estaba demostrada. Los médicos enviados por la farmacéutica captaron 200 niños y prometieron a sus familias que los curarían. Once de aquellos niños murieron y muchos más sufrieron efectos secundarios graves, incluidos daños cerebrales. Pese a que la alerta sanitaria persistía, el fracaso de la terapia experimental de Pfizer llevó a la empresa a desmantelar su dispositivo apenas dos semanas después de llegar al campo sin ofrecer información sobre los experimentos”.

Como bien narraba el matutino de los Polanco, fue John Le Carré quien denunció con su característico estilo este asunto en su libro El jardinero fiel, cuya adaptación a la gran pantalla consiguió un gran éxito de público y crítica. El caso es que un día después de lo publicado por El País, el portal de internet PRNoticias titula una de sus informaciones: Pfizer pelea por la verdad. Pero quienes esperen que dicha noticia informe sobre cual es la verdad del asunto, quienes esperen unas palabras de Pfizer que nieguen rotundamente los hechos denunciados por The Independent, recogidos por El País y conocidos desde hace años, que esperen sentados. PRNoticias se dedica a criticar al rotativo de Prisa… advirtiéndonos de la enorme generosidad de la multinacional farmacéutica: 

Una vez más El País lleva a su edición digital la polémica con la industria farmacéutica y arremete contra Pfizer con motivo de la expedición que la compañía mandó a Nigeria en 1996 cuando esta sufrió una epidemia de meningitis que acabó con la vida de 11.000 personas. La biomédica trasladó un grupo de médicos que atendió a 200 niños, salvando la vida a 189 de ellos.

(…) Pfizer trató de salvar la vida de 200 niños con un centro de operaciones, pero 11 de ellos murieron y uno de los investigadores que participó en la misión denunció que las pruebas realizadas por la compañía habían ‘violado normas éticas’

(…) siempre es más fácil ir contra el gigante y poderoso que se lucra con las desgracias ajenas, utiliza a los niños de ‘cobayas’, tiene dinero para ‘indemnizar’ o ‘evitar juicios’ y, además, goza de mala prensa”.

Dos días después de su información, El País negaba a The Independent como Pedro a Jesucristo y la noticia de que la farmacéutica se ha comprometido a pagar a los afectados 55 millones de euros en concepto de indemnización tras llegar a un acuerdo extrajudicial que recogía el diario británico, fue sustituida por: Pfizer negocia con Nigeria un acuerdo extrajudicial por la muerte de 11 niños en ensayos clínicos.

PRNoticias volvería a la carga sobre el asunto para contarnos, ahora sí, una parte de una parte de una parte de la verdad, la más insustancial -desde el punto de vista humano, claro-:

La realidad es que Pfizer no tiene ningún acuerdo y que sigue en conversaciones para resolver algunas cuestiones todavía pendientes”.

De todo esto saco algunas conclusiones. El diario de mayor tirada en castellano hace un refrito de una información de otro diario en vez de elaborar una propia sobre un tema de gran calado. Cuando le presionan, la compañía afectada y/o algunos de los medios de comunicación que esta financia con publicidad (PRNoticias tiene un portal específico de Salud con abundante poublicidad de los laboratorios farmacéuticos en el que recoge de manera habitual la línea editorial de los mismos, tanto reproduciendo sus notas de prensa como con su estilo informativo) matiza siguiendo los dictados de la farmacéutica. Esta “matización” contradice lo publicado por el rotativo británico, uno de los más prestigiosos.

También concluyo que el rifi rafe de PRNoticias con El País es sobre si Pfizer ha logrado evitar un juicio que haría más daño todavía a su imagen o no, si las negociaciones extrajudiciales han concluido o no y cuánto le ha costado a la farmacéutica. De los niños muertos, de sus familiares, de lo que supone experimentar un fármaco con niños aprovechando que sufren una epidemia nada de nada. De cómo durante los últimos años los grandes laboratorios están trasladando a países empobrecidos la realización de ensayos clínicos porque en ellos es más barato hacerlo, tienen menos trabas burocráticas y poblaciones en la miseria que “prestan su cuerpo a la ciencia” por algo de dinero, nada de nada. Sobre cómo se llega a acuerdos extrajuidiciales comprando con dinero a las víctimas o sus familiares cada vez que un fármaco produce muertes o graves daños en la salud de las personas (caso del plasma sanguíneo contaminado con sida y hepatitis, Talidomida, Vioxx, etc), nada de nada.

-Para los interesados, el libro Traficantes de salud contiene un capítulo dedicado en exclusiva a Pfizer titulado Pfizer. Pruebas con niños. Y otro denominado Humanos como cobayas (con perdón de éstas).

La farmacéutica Sanofi Aventis deberá indemnizar a otras 15 víctimas de Agreal

La Audiencia Provincial de Barcelona ha emitido una sentencia por la que se indemnizará a 15 mujeres víctimas del medicamento Agreal, del laboratorio Sanofi Aventis. Según me cuenta el abogado de las afectadas, Fernando Osuna, el documento judicial consolida que el fármaco Agreal:

Produce efectos extrapiramidales (temblores, movimientos involuntarios o parkinson.

Que lo razonable y prudente hubiera sido incluir una advertencia sobre la posibilidad de efectos psiquiátricos en el prospecto, extremo que no cumplió el laboratorio condenado. Igual ocurre con el síndrome de abstinencia.

Acerca de la duración del tratamiento con este preparado, la citada Audiencia Provincial censura a Sanofi Aventis porque la información que facilita en el prospecto es equívoca e incompleta”. 

La sentencia viene a decir que se ha demostrado la relación entre la toma del medicamento y los resultados dañinos para la salud de dichas personas.


Las víctimas del fármaco han aportado suficiente documentación médica sobre que antes de tomar Agreal no habían tenido estos padecimientos y que no hay otra causa que haya incidido en su salud y que haya podido causar estos males. Hay que recordar que una  señora de Málaga acabó quitándose la vida porque no podía vivir sin el medicamento, por la fuerte adicción y dependencia que le producía. Pese a la escasez de medios económicos de los que disponían las  demandantes, por no tener dinero para pagar a profesionales especialistas en neurología, medicina interna o psiquiatría, que hicieran frente a los peritos judiciales del laboratorio, en los que casi todos eran catedráticos, académicos y doctores, se ha obtenido un resultado aceptable. Hay que recordar que esta es la segunda sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona que da la razón a las afectadas por el fármaco Agreal. Con anterioridad, se dictó otra que admitía tres casos, entre ellos el de la mujer andaluza que se suicidó por la fuerte adicción y dependencia que le producía Agreal.

Osuna cuenta otros detalles del juicio:

También hay que tener en cuenta que muchos centros  sanitarios y médicos no han querido colaborar en facilitar a las afectadas sus historiales e informes médicos por temor a que pudieran tener complicaciones con la Justicia, en ocasiones ha habido que acudir a requerimientos escritos para que los médicos facilitasen tales historias médicas”.

En todas las comunidades autónomas españolas se han dado casos de padecimientos por haber tomado Agreal, recetado para la menopausia, la llegada al fin de la edad fértil en la mujer. Son ya alrededor de 1.600 personas las que han contactado con el bufete de abogados citado pero en total el número de mujeres denunciantes puede llegar a 4.000. Lo que se pide en las demandas es una indemnización, cuya cifra media puede estar en los 60.000 euros para cada una de las afectadas  y que se declare que el medicamento es el causante de todos esos males. Todavía hay sentencias pendientes de resolución.

Más info: Traficantes de salud: Cómo nos venden mediamentos peligrosos y juegan con la enfermedad.

https://migueljara.wordpress.com/2008/11/12/la-agencia-espanola-de-medicamentos-desatiende-a-las-afectadas-por-agreal/

https://migueljara.wordpress.com/2008/09/16/afectadas-por-el-medicamento-agreal-protestan-en-el-congreso-de-los-diputados/

El laboratorio Grünenthal vendió Talidomida tras su retirada, según Avite

La Asociación de Víctimas de Talidomida de España (AVITE) continúa investigando todo lo que rodea el caso Talidomida y las actividades del laboratorio fabricante, Grünenthal, 50 años después de la tragedia. Tras este medio siglo y varias decenas de miles de niños muertos o cuya salud quedó irreversiblemente dañada con este medicameno para los sofocos del embarazo la organización ha dado a conocer nuevos datos reveladores. Siempre según esta asociación de pacientes, en 1969, el laboratorio Grünenthal,  consiguió licencia para vender su dañino preparado en Nicaragua bajo la marca Entero Sediv “con el consiguiente nacimiento de nuevos bebes mutilados sin brazos y sin piernas”, indica José Riquelme, portavoz en España de la citada organización, que ha aportado como prueba el “Boletín Oficial del Estado” nicaraguense de la época que recogió la información.

Talidomida fue retirada en 1961 “pero curiosamente Grünenthal, a sabiendas que había sido retirado en estos países, porque era teratogénico (que produce daños en el feto), continuaba solicitando licencias de venta en otros países, entre ellos Nicaragua. En 1963 fue retirado este medicamento “oficialmente” en España, aunque en 1973, todavía continuaba apareciendo en el Vademécum Internacional, promocionándolo y publicitándolo con total impunidad su propietario, y con el beneplácito de las autoridades sanitarias de la época. Los propietarios del mencionado laboratorio, de probado pasado nazi, con la familia Wirtz a la cabeza, responsables directos del genocidio que se cometió con la Talidomida en todo el mundo, frecuentemente son recibidos en audiencia con grandes aspavientos en el Vaticano”, concluye Riquelme.

El Sunday Times británico hace varias décadas hizo una campaña mediática a favor de los afectados del Reino Unido, por orden expresa de su editor, que tomó el tema como suyo, contra Destillers (compañía dueña del whisky Johnny Walker), por ser allí la propietaria de la patente; hasta que consiguieron todas sus reivindicaciones los afectados del país de Su Graciosa Majestad. En España, las víctimas del fármaco y del laboratorio fabricante todavía esperan su reconocimiento y compensación por los daños sufridos.

Más información:

Capítulo dedicado al caso en el libro Traficantes de salud

https://migueljara.wordpress.com/2008/10/06/el-gobierno-espanol-solo-reconoce-cuatro-victimas-de-talidomida-tras-50-anos-de-pesadilla/

https://migueljara.wordpress.com/2008/04/07/side-effects-el-pasado-nazi-del-fabricante-de-talidomida/

https://migueljara.wordpress.com/2008/03/07/¿tras-medio-siglo-de-incertidumbre-un-rayito-de-esperanza/

https://migueljara.wordpress.com/2008/01/30/el-regreso-de-la-controvertida-talidomida/

https://migueljara.wordpress.com/2008/01/08/alianza-internacional-por-los-danos-colaterales-de-la-talidomida/

Drogas para la infancia: Trabas al comercio de Ritalin

Drogar a los niños y las niñas en nuestro país con metilfenidato –Ritalin, Rubifen, Concerta- va a ser más difícil a partir de ahora. El Ministerio de Sanidad y Consumo ha iniciado los trámites para exigir Visado de Inspección Médica a aquellos medicamentos que contienen este principio activo. Esto quiere decir que cuando un médico prescriba un medicamento de ese grupo terapéutico necesitará que la inspección se lo autorice en la correspondiente receta. El visado de inspección es una traba administrativa que el Estado pone cuando sospecha que un medicamento se está utilizando mal.

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Estos preparados son recetados habitualmente para el denominado Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH). El médico hace la receta, pero tiene que realizar también un informe clínico y luego un inspector tiene que ponerle un sello (visado). Sólo le pone el sello después de comprobar que en el informe se contemplan todos los aspectos de la indicación que vienen en la ficha técnica. En este caso que el niño no tiene contraindicaciones, que está en psicoterapia o que está bien diagnosticado. En palabras sencillas, esto es una manera de controlar más estos fármacos, muy tóxicos, y hacer más difícil su dispensación, lo que es lo mismo que reconocer su peligrosidad.

En México multarán a los docentes y escuelas que indiquen tratamiento médico o medicación por déficit de atención e hiperactividad. El pleno de la Cámara de Diputados de México ha aprobado una ley para fortalecer la prevención y castigo a la “medicación irresponsable” de los menores con fármacos como el Ritalin (metilfenidato) o Tofranil (imipramina), un antidepresivo, indican desde la Plataforma Internacional contra el Prozac y la medicalización de la Infancia.

La Agencia Española de Medicamentos desatiende a las afectadas por Agreal

 
Dos representantes de la Asociación de Enfermas del Agreal de España han tenido una entrevista con el Subdirector de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AGEMED), Emilio Vargas Castrillón. Nada más llegar a la institución, la secretaria preguntó a sus anfitrionas que con quién habían hablado porque habían llamado del Gobierno diciendo que porqué les habían concedido esa entrevista, “palabras textuales de la secretaria -me cuenta una de las entrevistadas-: ¿Os tienen miedo?. Fué penoso. Todo sonrisas, le pedimos a Castrillón la ficha técnica del Agreal (que no existe), contestó que eso no lo podían dar. Le preguntamos por la diferencia entre el estudio y la conclusión de expertos de España y el de la EMEA [Agencia Europea del Medicamento, que aprueba los medicamentos que se consumen en Europa sin realizar estudios independientes, sólo revisando los informes que le presentan los laboratorios interesados], contestó que decían lo mismo pero de otra manera”.
 
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Las afectadas por el medicamento de Sanofi Aventis rebatían las parcas respuestas de Vargas Castrillón con documentación y el que pasa por ser el segundo máximo responsable de la agencia que controla la seguridad y eficacia de lo medicamentos en España, se encogía de hombros y sonreía. “A todo lo demás que preguntábamos nos decía que ellos lo habían hecho todo muy bien aunque fuera después de 22 años. También le hablamos del trato de muchos médicos hacia las afectadas y de la negativa de estos a dar informes y claro, contestó que eso no era asunto de AGEMED sino de las Comunidades Autónomas. Le preguntamos si había un listado de afectadas y nos dijo que sí pero que eso tampoco lo podían dar. En resumidas cuentas, viaje de ida y vuelta, gastos, nervios y demás para nada de nada”.
A la pregunta de una de estas mujeres sobre porqué les concedía una entrevista para no darles ninguna explicación, el funcionario dijo que le habían pedido tantas veces una cita que quería saber lo que solicitaban. No hace falta ser la mayor multinacional exportadora de buenos sentimientos del mundo para darse cuenta de la actitud vergonzosa y la falta de respeto hacia dos enfermas y todo el colectivo al que representan (más de 4.000 demandas en los juzgados por el caso Agreal) que gastó este “presunto” servidor público. “Seguiremos tocando muchas puertas -comentaban estas personas tras tocarles las marices con la puerta de la AGEMED-, todavía quedan otras vías y más unión entre afectadas”.

Como “cotilleo” contarles que las afectadas por el fármaco Agreal le entregaron a Castrillón un ejemplar de mi libro Traficantes de salud: Cómo nos vende medicamentos peligrosos y juegan con la enfermedad. Al menos su superiora, Cristina Avendaño -directora de la Agencia-, ya lo conoce: poco antes de mandar el manuscrito a la imprenta la llamé para saber si era verdad que de su puño y letra había firmado un documento -en mi poder- en el que pedía a las “alturas” que hicieran algo para parar la aprobación como medicamento del famoso Bio-Bac. Avendaño, a través del departamento de Prensa del Ministerio de Sanidad, me contestó que lo explicaría en los tribunales de Justicia llegado el caso (caso que no ha llegado todavía después de más de cinco años y medio de ansiosa espera).

Las portavoces de las afectadas por Agreal, también acusaron a Castrillón a la cara -estas mujeres no se esconden, ya lo demostraron cuando irrumpieron en el Congreso de los Diputados– de tender a beneficiar más a los laboratorios que a las personas -dicho esto con palabras más gruesas y tono de mujeres al borde de un ataque de cabreo-. Para finalizar, le preguntaron si conocía la trama del Agreal y no dijo nada, se calló, “se lo mentamos tres veces y siempre la callada por respuesta”, concluyen estas mujeres.

Fármacos y suicidio: Crisis en el control de los medicamentos

Hay medicamentos que matan*. El sobrepeso nos puede conducir al suicidio y/o a problemas psiquiátricos graves, si consumimos para ello determinados medicamentos. La Agencia Europea del Medicamento (EMEA) ha decidido suspender la comercialización del preparado contra el sobrepeso Acomplia (cuyo principio activo es rimonabant), fabricado por el laboratorio Sanofi Aventis. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), como tantas agencias estatales de Europa y del mundo, ha comunicado a los profesionales sanitarios la suspensión de comercialización de este fármaco que estaba autorizado en Europa desde junio de 2006, pese a que la todopoderosa agencia estadounidense -la FDA- no permitiera su venta. Una vez más los mecanismos de control de la seguridad y eficacia de los medicamentos han fallado. ¿Por qué? Por la sencilla razón de que no son independientes de la industria farmacéutica.

Pero vayamos por partes. Tras su última revisión, el Comité de Medicamentos de Uso Humano (CHMP), dependiente de la citada EMEA, ha concluido que, con la  información actualmente disponible, el balance beneficio-riesgo de  rimonabant es desfavorable. La indicación autorizada de Acomplia era “adyuvante de la dieta y el ejercicio para el tratamiento de pacientes obesos o pacientes con sobrepeso con factores de riesgo asociados, como la diabetes tipo 2 o dislipemia”. Como reconoce en su nota oficial la Agencia Española de Medicamentos: “En el momento de su autorización, las alteraciones psiquiátricas, en particular los trastornos depresivos, se identificaron como el problema de  seguridad más relevante asociado a este medicamento. (…) Posteriormente a su comercialización han ido aumentando los casos  notificados de trastornos psiquiátricos graves, incluyendo intento de suicido y suicidio consumado. Adicionalmente, en el ámbito de ensayos clínicos en marcha se han presentado cinco casos de suicidio en pacientes que recibían Acomplia, frente a un caso en pacientes recibiendo placebo, con un número similar de pacientes expuestos en ambos grupos de tratamiento”. Adicionalmente, se consideró que la efectividad de Acomplia en la práctica clínica es inferior a la esperada según los resultados de los ensayos clínicos previos a su autorización. Esta eficacia inferior a la esperada obedece, entre otros factores, a que el medicamento ha sido utilizado durante un corto periodo de tiempo. Por lo tanto, el CHMP ha considerado que actualmente el balance beneficio-riesgo es desfavorable y ha recomendado la suspensión de comercialización.

En cuanto a su situación en España, Acomplia comenzó a venderse en marzo de 2008 y, segun la AEMPS, hasta ahora el uso del medicamento ha sido muy reducido al encontrarse excluido de la financiación pública. El Sistema Español de Farmacovigilancia ha recibido doce notificaciones de sospechas de reacciones adversas de tipo psiquiátrico, de las que nueve eran graves y dos “referían ideación suicida”. No se ha notificado ningún caso de suicidio en España. Pero como comenta un farmacéutico de Andalucía: “Los mecanismos de control no funcionan y mal pueden funcionar si los propios controlados sostienen económicamente a los organismos controladores”. En este caso se da la extraña paradoja de que la FDA, la agencia de medicamentos de referencia en el mundo, no lo aprobó. Dato a tener en cuenta pues esta institución pública encargada de velar por la seguridad y eficacia de los medicamentos que se expenden en Estados Unidos, está financiada al 70% por los propios laboratorios, como se ha publicado en numerosas ocasiones. Esto es así porque en EE.UU. los laboratorios pueden pagar a la FDA un estipendio para que acelere el procedimiento de autorización de sus fármacos. Como digo, en el caso Acomplia la FDA no lo aprobó, lo que ya es digno de consideración dado el sesgo profarmacéuticas de la misma.
¿Y qué ocurre con la EMEA, la Agencia Europea? Pues que no realiza estudios independientes antes de conceder una licencia de comercialización de un medicamento; se limita a recoger la información que le envían los laboratorios y a comprobar que sea correcta. Pero, insisto, sin contrastarla con trabajos independientes. Esto, para más inri, es perfectamente legal pues así lo contemplan las normas de funcionamiento de esta institución pública europea que, como si se tratara del cuento de nunca acabar, no depende de la Dirección General de Salud de la Comisión Europea sino de la de Comercio. Es obvio pues el enfoque comercial que tiene el organismo del que dependen la salud y la vida de millones de europeos. Huelga decir que si el proceso de concesión de licencia para la venta de un fármaco está centralizado en la EMEA, todas las agencias estatales de Europa actúan según las decisiones de la primera. Las dudas sobre este medicamento se iniciaron por un estudio realizado con 4.000 pacientes por el departamento de Nutrición de la Universidad de Copenhague.  Los resultados se dieron a conocer justo hace un año. El medicamento potenciaba los desórdenes psiquiátricos. Si no llega a realizarse este trabajo la EMEA hubiera tardado todavía más de ese mencionado año en retirarlo. Quién sabe si se hubiera tardado los 22 años que pasaron hasta que, en 2005, otro fármaco de Sanofi Aventis, el Agreal -recetado para “tratar” los sofocos de la menopausia- se prohibiese, tras reconocerse los terribles padecimientos que ha provocado en las numerosas mujeres que lo tomaban.
Coincidencias de la vida o de la muerte, o no, una de las primeras sentencias dictadas en Barcelona a favor de las víctimas del preparado de Sanofi Avenis argumentó que el Agreal “incitaba la suicidio”. Como comenta sobre Acomplia uno de los portavoces de la Asociación Nacional de Consumidores y Usuarios de Servicios de Salud (Asusalud): “Este tipo de medicamentos pertenecientes al grupo de los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y otros neurotransmisores, por su mecanismo de acción está comprobado que puede producir sobre el sistema nervioso: movimientos anormales, como por ejemplo, espasmo muscular, ataxia, temblor, convulsiones, y también pueden producir alucinaciones, manías suicidas, ataques de pánico y otras lindezas. Hay ocasiones, en pacientes diagnosticados con trastornos bipolares, esquizofrenia o depresión recurrente, en los que deben utilizarse porque da resultados muy buenos, pero lo que no debe hacerse NUNCA es emplearlo a la carta. Esto estaba anunciado”.
De modo que en 2005 se retira del mercado un potente neuroléptico de Sanofi Aventis, Agreal, que causaba daños psíquicos, en el sistema nervioso e incitaba al suicidio. Y pocos meses después, en junio de 2006, se aprueba la venta de otro potente medicamento de la misma casa que incide en los neurotransmisores y causa daños psíquicos e incita al suicidio: Acomplia. Urge debatir sobre la falta de independencia de las agencias reguladoras de fármacos y reformarlas a fondo. La FDA ha sido muy cuestionada en los últimos años por su falta de independencia, sobre todo a raíz del caso Vioxx, el medicamento de Merck para la artrosis que la farmacéutica sabía que podía producir infartos cerebrales y de corazón y aún así ocultó esos estudios a la FDA. Ésta lo aprobó y como explica un farmacólogo español, extrapolando los datos de los trabajos que hizo Merck al número de consumidores que lo tomaban pueden haber muerto en el mundo más de 300.000 personas hasta 2004 que se retiró. La EMEA no puede continuar dependiendo de Industria, tendrá que depender de la Dirección General de Salud. Y tendrá que hacer sus estudios independientes para contrastar las informaciones que le envíen los laboratorios a la hora de aprbar o no un fármaco.
Todo esto no sucederá mientras los distintos profesionales sanitarios no estén unidos en una gran plataforma que aglutine todos los colectivos críticos del sistema sanitario, incluidos los de pacientes. En la actualidad existen numerosas organizaciones de profesionales de la medicina, la enfermería, la farmacia y la farmacología, investigadores, víctimas de fármacos y pacientes de numerosas enfermedades, de consumidores y usuarios de la sanidad, etc, que son independientes de los laboratorios y críticos con lo que está ocurriendo. Pero su fuerza se pierde al no alcanzar la unión que es el germen de eficacia en cualquier ámbito.

* Para ser más precisos habría que hablar de medicamentos que continúan matando. Hace ya siete años que comencé a investigar sobre los casos más graves de efectos adversos con resultado de muerte provocados por los fármacos. En 2003 publiqué mi primer reportaje sobre ello en The Ecologist. Son tantos los fármacos peligrosos que como Medicamentos que matan titulé el primero de los cuatro bloques de mi libro Traficantes de salud.

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El gobierno español sólo reconoce cuatro víctimas de la Talidomida tras 50 años de pesadilla

La Alianza Internacional de Asociaciones de Víctimas de la Talidomida (ICTA) se ha manifestado en Londres para que se equiparen las indemnizaciones y ayudas a todos los afectados por este medicamento fabricado por Grünenthal que hay en el mundo. En España, Italia y Austria los afectados por el fármaco, que se comercializó desde 1957 hasta 1963, todavía no están reconocidos por sus gobiernos o no reciben ningún apoyo. Por el contrario, en el Reino Unido 450 personas cobran indemnizaciones de 3.200 libras mensuales de la compañía Distillers, que vendió el medicamento tras comprar la patente a Grünenthal. Según Rafael Basterrechea, de la delegación española: “pretendemos que todos los afectados reciban las mismas compensaciones independientemente de donde hayan nacido o vivan y que las abone el laboratorio fabricante Grünenthal”. Quienes peor lo tienen son las víctimas españolas. “Sospechamos que el gobierno va a reconocer a cuatro afectados y poco más”, comentan, de las al menos 65 que la asociación española de víctimas tiene documentadas. La próxima manifestación será en diciembre ante la puerta de la casa de Angela Merkel en Berlín pues en Alemania hay 2.700 afectados.

 

 

El hecho de aceptar que en España hay afectados de Talidomida, algo que a día de hoy ningún gobierno español ha reconocido todavía, implica el pago de pensiones vitalicias, indemnizaciones por el tiempo transcurrido desde que las reciben el resto de afectados del mundo, y la concesión de ayudas de tipo fiscal, laboral y sanitarias. “Hacia ese camino han sido enfocadas nuestras reivindicaciones desde los inicios, y lo mas lamentable es que nuestros políticos ni tan siquiera se sonrojan levemente ante esta execrable situación. Es muy importante para nosotros que se conozca que en España se estuvieron vendiendo los medicamentos con Talidomida durante algunos años más, esto implica que nuestro sistema sanitario permitió la venta de este nefasto compuesto, aun a sabiendas de sus terribles efectos. El propio Ministerio de Sanidad reconocio por escrito (documento que obra en nuestro poder) que se retiró en enero de 1.963, cuando en Alemania la Talidomida fue prohibida en noviembre de 1.961”, afirma Basterrechea.

 

Desde el día 27 de junio el Ministerio de Sanidad y las víctimas españolas, asociadas en Avite, han comenzado las negociaciones para el reconocimiento de los hechos y la tramitación de ayudas. Pero el Ministerio desconoce datos básicos del suceso y pese a ello quiere marcar unos baremos de reconocimiento tan austeros que sólo reconocería a cuatro personas como afectadas por la Talidomida. Esto va  dificultar el afectados que tienen docuemntados al menos  65 casos pero que pueden ser más. En Italia, por ejemplo, el gobierno de Berlusconi ha comenzado a indemnizar a estas personas sin establecer protocolos especiales, simplemente clasificando como afectada a cada persona que haya nacido en las fechas en las que se comercializó el medicamento y presente los síntomas que el mismo deja.

 

 
La ICTA lucha porque se reconozca a los afectados que faltan, no sólo en España, Italia y Austria, sino también en países como Alemania, Reino Unido, Suecia, Francia, Canadá, EE.UU. o Japón. En todos estos países se trató el tema con absoluto secretismo y silencio, respaldado por los respectivos gobiernos. Como denuncian las víctimas del medicamento para los sofocos del embarazo, el laboratorio Grünenthal y el gobierno Alemán se preocuparon de que no se comunicara como correspondía el daño que producía este preparado y que los plazos de revisión y reclamación se cerraran con gran presteza.
 
En el Reino Unido, país en el que los afectados por la Talidomida han conseguido mejores condiciones, sus indemnizaciones son aportadas por el Laboratorio Distillers a una fundación que se encarga de repartirlas a los afectados dependiendo de su grado de discapacidad y necesidad de ayuda. El gobierno aporta a la causa las exenciones fiscales, las ayudas médicas, la financiación de prótesis y ortoprotesis, así como sillas de ruedas subvencionadas al 100%, y vela porque esto continúe de esta manera. El gobierno sueco y la farmacéutica AstraZeneca indemnizaron a sus afectados con una cantidad inicial grande y una pension vitalicia para sus afectados, el coste lo asumen al 50% más o menos entre farmacéutica y Estado.