Unión necesaria: Nace la Plataforma Estatal contra la Contaminación Electromagnética

Comentaba en una información anterior que estaban produciéndose movimientos interesantes en el ámbito de la lucha contra la contaminación electromagnética tendentes a crear una gran coordinadora que aúne la mayor cantidad de esfuerzos colectivos e individuales en este campo. La unión, ya se sabe, hace la fuerza. El movimiento estaba atomizado pues existían -existen- muchas asociaciones y grupos de personas que denuncian el impacto sobre su salud y la de todos de las antenas de telefonía móvil, de estos aparatos y otras fuentes como el WiFi o los clásicos cables de alta tensión, por ejemplo. A partir de ahora existe esa gran coordinadora bajo el nombre de Plataforma Estatal contra la Contaminación Electromagnética.


La Plataforma se ha propuesto  varias líneas de actuación, como estudiar los puntos comunes de trabajo en base a los 14 facilitados por la asociación vasca Antena No; contactar con otros colectivos de otras regiones para que se unan a la coordinadora; intervenir durante la campaña electoral europea y ponerse en contacto con los políticos de países como Francia o Gran Bretaña que impulsan un manifiesto sobre contaminación electromagnética para el Parlamento Europeo. También quiere contactar con los ministros españoles (de Industria, Sanidad y Medio Ambiente), así como intevenir en el Parlamento español y reunirse con los partidos políticos de nuestro país.

Uno de los objetivos de la Plataforma Estatal contra la Contaminación Electromagnética es abordar con la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) las ordenanzas tipo sobre telefonía móvil. También desean realizar campañas de concienciación para niños junto con las asociaciones padres y madres en los colegios. Para la coordinadora es importante dar a conocer a la población la alarma social que provoca el impulso a tecnologías que ofrecen electropolución. Por ello, están reuniendo ordenanzas municipales y las sentencias favorables a los colectivos que han denunciado las mismas en los municipios.

Para la Plataforma es imprescindible trabajar en el campo científico exigiendo que se realicen estudios epidemiológicos sobre el impcto de estas tecnologías contaminantes. Por ello se han propuesto como objetivo contactar con el mayor número posible de grupos de investigación en este ámbito. Para el día 24 de junio, jornada contra la Contaminación Electromagnética, realizarán acciones de denuncia.

Algunos de los colectivos representados en la reunión que tuvo lugar a principios de este mes en Madrid, a la que asistieron 23 personas en representación de asociaciones de Galicia, Cataluña, País Vasco-Navarra, Madrid, Aragón o Castilla-León, son: Ecologistas en Acción, Antena No Getxo, Acacem, Sta Coloma de Gramanet y varias asociaciones de Cataluña, Avaate Valladolid, Asides Zaragoza, Gea y Covace, Asoc. Navarra de afectados o Fravm, por citar sólo algunas.

Está claro que durante los últimos años la contaminación electromagnética ha aumentado expandiendo sus nocivos efectos sobre la salud ciudadana. Daños que por no verse, ni olerse, ni oírse, parece que no existen y por ello la sociedad no es consciente aún, al menos en el grado que debería, de su peligrosidad.  A buen seguro que esta coordinadora conseguirá poner en un primer plano de la actualidad un asunto de capital importancia desde el punto de vista medioambiental y de la salud pública. Sin duda este es el comienzo de tan necesaria etapa. 

Más info:

-Conspiraciones tóxicas (cap. 1 Adictos a la cobertura)

https://migueljara.wordpress.com/2009/01/22/prohibid-que-los-ninos-se-acerquen-a-mi-infancia-y-moviles/

https://migueljara.wordpress.com/2008/09/11/industria-impulsa-un-plan-empresarial-que-aumentara-la-contaminacion-electromagnetica/

https://migueljara.wordpress.com/2008/07/21/espana-impulsa-el-wifi-mientras-otros-paises-lo-obvian/

Crece el movimiento crítico con los impactos de la contaminación eléctrica en la salud

Barcelona acoge entre los días 16 y 19 de febrero el GSMA Mobile World Congress, el Congreso mundial de telefonía móvil de tercera generación. Por ello y por el “evidente riesgo que pueden producir las microondas de la telefonía móvil para la salud humana”, varias entidades y plataformas de afectados de la región metropolitana de Barcelona han convocado diversas acciones. Una de sus propuestas es “boicotear el uso indiscriminado del teléfono desconectándolos al menos durante esos tres días que dura el Congreso, excepto para llamadas de emergencia”, cuenta Toni Oller, de Ecologistas en Acción Catalunya.

Y es que  albur del desarrollo de los servicios de comunicación inalámbricos y la constatación por medio de numerosos estudios científicos independientes (Reflex o BioInitiative, por ejemplo) del daño que pueden producir estas tecnologías y servicios, están surgiendo cada vez más colectivos críticos. Y se están uniendo. En comunidades, como Madrid, Navarra o Cataluña, y a nivel estatal también. Todavía con cierta timidez pero ya se vislumbra un horizonte en el que una gran coordinadora aúne la mayor cantidad de esfuerzos colectivos e individuales en este campo pues la unión ya se sabe que hace la fuerza y la atomización provoca que las energías se pierdan en el camino.

Están ocurriendo muchas cosas y muy positivas en el campo de la lucha contra la contaminación electromagnética que sin duda cargan las pilas de la razón del movimiento crítico con las tecnologías inalámbricas nocivas. El Tribunal francés de Versalles ha condenado a la compañía telefónica Bouygues Telecom por contaminar electromagnéticamente a varios vecinos de Lyon. ¿Los motivos?: “Exposición a riesgo sanitario (…) “molestia anormal y depreciación de sus casa”, entre otros. La empresa deberá retirar una torreta de antenas de telefonía e indeminizar a los propietarios de las viviendas afectadas.

Paradójicamente, mientras en diversos países europeos avanza la crítica a la contaminación electromagnética de las telecomunicaciones sin cable -por sus emisiones electrocontaminantes- en Madrid sucede lo siguiente: 

Los autobuses de Madrid tendrán cobertura wifi gratuita en 2016

Conexión wifi en los autobuses de la EMT, más plazas y calles de la capital con libre acceso a Internet sin cables, la posibilidad de navegar a 100 megas… No es un escenario de ciencia-ficción, sino el avance del Plan Director de Infraestructuras de la Telecomunicación, que han acordado el Ayuntamiento de la capital y las principales empresas del sector”.


No es un escenario de ciencia-ficción… Es una gran negocio… que implica daños a la salud humana contrastados desde el primer tercio del siglo pasado. Partimos de la idea preconcebida de que la tecnología es buena en sí misma. De que cualquier novedad técnica es igual a progreso y que por lo tanto es Buena. Perolametainmediata debe ser conseguir la aplicación del principio de precaución: ninguna tecnología que quiera ofrecerse al público es buena si no está garantizada su inocuidad. Y este es un ejemplo palpable de que se ha invertido esta norma no escrita pero de tan necesario cumplimiento, es una cuestión de salud pública y civilización.

Fruto de ese comienzo de unión entre colectivos que trabajan contra la electropolución es que en Madrid se ha organizado una protesta paralela al evento de Barcelona y a sus acciones reivindicativas. Será el lunes 16 de febrero; una concentración frente al Ministerio de Medio Ambiente (antiguo Ministerio de Agricultura en Atocha) a las 19:00 horas convocada por la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM). Según los portavoces de esta organziación: “Mientras el Parlamento Europeo recomienda restringir la instalación de antenas de telefonía móvil para limitar el peligro de la contaminación electromagnética el Gobierno español ofrece incentivos económicos y dotación de infraestructuras a aquellos ayuntamientos que facilitan su proliferación. La FRAVM pide a Miguel Sebastián que revise el RD 1066/2001 (que regula las emisiones electromagnéticas)  de acuerdo a la recomendación europea para garantizar nuestra salud”.

Pese al “avance” de las tecnologías inalámbricas y sus discutidos efectos nocivos la “vía francesa” también va imponiéndose en algunos municipios en nuestro país:

El Ayuntamiento de Xirivella ha ganado el juicio que le enfrentaba a France Telecom por la concesión de licencias de telefonía móvil. El Consistorio aprobó en marzo suspender la tramitación y el otorgamiento de licencias de obra y de actividad para instalar las antenas durante un año. (…) El concejal de Urbanismo, Joan Antoni Pérez, señala que se trata de ‘una buena noticia para Xirivella y para la salud de sus vecinos. Además, nos da la razón en nuestra lucha para impedir la instalación de antenas en zonas urbanizadas. Nuestro objetivo es sacar del casco urbano todas las antenas, legales o no‘”.

Más info: Móviles y niños: https://migueljara.wordpress.com/2009/01/22/prohibid-que-los-ninos-se-acerquen-a-mi-infancia-y-moviles/

Científicos “escépticos”: https://migueljara.wordpress.com/2008/12/05/afectados-por-la-contaminacion-electromagnetica-replican-al-cientifico-que-duda-de-ella/

Asociación contra el cáncer y Telefónica: https://migueljara.wordpress.com/2008/11/21/la-asociacion-contra-el-cancer-financiada-por-sectores-contaminantes/

El ministro del lobby electromagnético: https://migueljara.wordpress.com/2008/11/11/50-organizaciones-unidas-contra-la-contaminacion-electromagnetica-la-prensa-lo-obvia/

Libro Conspiraciones tóxicas (cap. 1 Adictos a la cobertura): https://migueljara.wordpress.com/libros/conspiraciones-toxicas/

Prohibid que los niños se acerquen a mí: Infancia y móviles

Mientras la industria de la telefonía móvil y los dispositivos inalámbricos que producen contaminación electromagnética sigue sin querer saber nada del asunto, el gobierno francés está preparando una nueva ley que convertirá en ilegal la publicidad de teléfonos móviles que se dirija a los niños de menos de 12 años de edad. Así lo ha anunciado el ministro de Medio Ambiente galo. También contempla ilegalizar la venta de teléfonos móviles diseñados para ser utilizados por niños de seis años o menos. Desde la temporada navideña, el municipio de Lyon está haciendo una campaña de publicidad contra el uso de los teléfonos móviles por los niños.

El gobierno francés quiere obligar a que todos los teléfonos móviles se vendan acompañados de auriculares de manos libres para alejar la radiación del cerebro de los ciudadanos. En Finlandia y en el Reino Unido se han emitido recomendaciones oficiales para que los niños no usen estos aparatos. ¿Y en España? Que una empresa como Movistar utilice el “todo vale” como modus vivendi no debe extrañar pero que se esté comercializando un teléfono móvil específico para niños, el modelo MO1 de Imaginarium y Movistar, es el colmo ¿o no?

MO1 es el móvil que Imaginarium y Movistar han creado para nuestros pequeños (a partir de seis años). MO1 es un teléfono móvil pensado para la comunicación entre padres e hijos. Tiene botones directos llamados ‘Papá’ y ‘Mamá’, está fabricado con materiales resistentes y tiene funciones limitadas y controladas por los padres. Gracias al servicio ‘localízame‘ se puede saber en todo momento dónde se encuentra el móvil”.

¡Qué potito! La crueldad en los negocios no tiene límites. Una de las organizaciones vascas que trabaja asuntos relacionados con la contaminación electromagnética, Antena No de Getxo, se puso en contacto con la compañía Imaginarium para informarles de la posibe nocividad del aparato que venden.

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La respuesta de Olga López, responsable de marketing de la corporación fue:

Agradecemos que se haya puesto en contacto con nosotros a través de nuestra página web. Comentarle que todos los artículos que comercializa Imaginarium cumplen los más estrictos controles de calidad, tanto legales como a los que los sometemos en laboratorios propios”.

Desde luego nadie duda que el móvil de Imaginarium para niños sea de buena calidad, seguro que emite datos a través de ondas electromagnéticas como todos los demás, con gran calidad. Y tampoco se duda de que dicha actividad se encuentre dentro de la legalidad. De hecho, no es ilegal porque sencillamente es alegal. En España no está regulado el uso de móviles por niños, como ya está haciendo Francia. Lo que se cuestiona es el potencial peligro para los infantes. De producirse, dichos daños en su salud serán de calidad y, de momento, legales.

Por otro lado, la región de Bruselas ha obtenido la aprobación de la Corte Constitucional de Bélgica para establecer los límites de emisión de ondas electromagnéticas. En el Estado español es como si el problema no existiera.
El litigio belga acaba de concluir. Se ha establecido 3 votios por metro (V/m) como límite cuando la normativa contemplaba 40 V/m. Además, cada región podrá poner el límite que considere necesario. No es que sea una gran consecución, recordemos que el Principado de Liechtenstein estableció, a comienzos de septiembre de 2008, su máximo de emisión en 0,6 V/m.

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En Bilbao, en un paraje muy apreciado por sus ciudadanos, Artxanda, junto a una zona de juegos para niños, muy cerca de la escultura de hierro titulada Huella dactilar -que conmemora a los combatientes por el bando republicano en la guerra civil-, hay una torreta de antenas base de telefonía y repetidores parabólicos herzianos. Como me cuentan desde  la plataforma Acción Conjunta de Afectados por los Campos Electromagnéticos (ACACEM):

Representa una emisión de ondas electromagnéticas que podríamos apreciar como disparatadas si lo miramos con la seriedad europea pues las medidas han llegado a 31,5 V/m.

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Noticias interesantes son las que llegan desde Salamanca. Unos vecinos preocupados por la instalación de una antena de telefonía me cuentan:

Quería decirte que lo de la antena de Vodafone que iban a poner encima de un colegio, algo que parecía imparable, al menos de momento se ha parado. Al parecer, por una serie de casualidades preciosas, la información llegó a las manos adecuadas en el momento adecuado”.

Bueno, pues en eso estamos, en que la información rule y llegue a las manos de los responsables de regular este experimento. Y a las compañías… que apuesten por fomentar el uso racional de estos aparatos. La ciudadanía sabrá abrazar con generosidad este término.

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Afectados por la contaminación electromagnética replican al científico que duda de ella

 
Hace unas semanas Punto Radio de Bilbao entrevistó al catedrático de bioquímica de la Universidad del País Vasco (UPV) Félix Goñi sobre la contaminación electromagnética y sobre los impactos de la misma en la salud de las personas. Lo mejor es escuchar la entrevista que ha creado estupor entre las personas afectadas por los campos electromagnéticos y las radiaciones provenientes, sobre todo pero no en exclusiva, de las antenas de telefonía móvil. Goñi niega que los campos electromagnéticos y las radiaciones que emiten las antenas de telefonía o los propios aparatos dañen la salud. 



Desde la Asociación de Afectados por Campos electromagnéticos (ACACEM) me envían “algunas de las realidades” que el científico “no quiso apreciar”, siempre según esta organización ciudadana. ACACEM cita que el Parlamento Europeo emitió una Resolución el 4 de septiembre de 2008 sobre la Revisión intermedia del Plan de Acción Europeo sobre Medio Ambiente y Salud 2004-2010. De ella extraigo tres puntos:
  • 21.  “Manifiesta gran interés por el informe internacional Bio-Iniciativa sobre los campos electromagnéticos, que resume más de 1.500 estudios dedicados a este tema, y cuyas conclusiones señalan los peligros que entrañan para la salud las emisiones de telefonía móvil, tales como el teléfono portátil, las emisiones UMTS-Wifi-Wimax-Bluetooth y el teléfono de base fija DECT”.
  • 22. “Constata que los límites de exposición a los campos electromagnéticos establecidos para el público son obsoletos, ya que no han sido adaptados desde la Recomendación 1999/519/CE del Consejo, de 12 de julio de 1999, relativa a la exposición del público en general a campos electromagnéticos (0 Hz a 300 GHz), lógicamente no tienen en cuenta la evolución de las tecnologías de la información y la comunicación, las recomendaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente o las normas de emisión más exigentes adoptadas, por ejemplo, por Bélgica, Italia o Austria, y no abordan la cuestión de los grupos vulnerables, como las mujeres embarazadas, los recién nacidos y los niños”.
  • 23. “Pide, por tanto, al Consejo, que modifique su Recomendación 1999/519/CE, con el fin de tener en cuenta las mejores prácticas nacionales y fijar así valores límite de exposición más exigentes para todos los equipos emisores de ondas electromagnéticas en las frecuencias comprendidas entre 0,1 MHz y 300 GHz”.
ACACEM también cita el informe Interphone de la Organización Mundial de la Salud, “cuyos resultados preliminares, publicados el día 8 de octubre de 2008, admiten la relación entre las ondas del móvil y el cáncer, especialmente el glioma”, señalan. Desde esta asociación de afectados sepreguntan: ¿Por qué el señor Félix Goñi habló sin tener estas informaciones en cuenta? Parece oportuno el intento de poner científicamente las cosas en su sitio”.

La Asociación Contra el Cáncer, financiada por sectores contaminantes

Hace unas semanas, la asociación Antenano-Getxo, dedicada a denunciar los peligros para nuestra salud de la contaminación electromagnética, se dirigió por email a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). El pasado 8 de octubre, la Agencia Internacional para la Investigación del Cancer (IARC), dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), emitió un nuevo comunicado con la actualización de los resultados del proyecto Interphone. “Aunque todavía los resultados son parciales, nos dice que en base a estos resultados, los usuarios que lleven más de diez años usando el móvil, tienen más posibilidades de contraer cáncer”, argumentaban en su correo electrónico estos ciudadanos. Por ello, pedían a la AECC que se pusieran al día informativamente, al tiempo que le manifestaban su incredulidad al comprobar que la compañía Telefónica, cuyas antenas y aparatos de telefonía -como los de todas las marcas- emiten contaminación electromagnética, es uno de los patrocinadores de esta asociación contra el cáncer. La página web de la AECC exibe, además del de Telefónica, los anagramas de las empresas Accenture y Microsoft como “colaboradores”.

 

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El correo de contestación de la AECC, a través del doctor José Ángel García-Sáenz, no se hizo esperar: “Efectivamente en los últimos días hemos contemplado la noticia sobre la eventual asociación entre el uso de la telefonía móvil y un riesgo mayor de tumores cerebrales. Independientemente del debate que suscita, los que realmente sabemos a día de hoy es que no hay datos definitivos de esta relación. 
Cierto es que se acaba de finalizar un estudio global epidemiológico (Interphone&mdash) al respecto, pero todavía no está publicado ni validado (Parece que los resultados definitivos se publicarán en 2009). 
Las filtraciones de los resultados preliminares de este estudio generan noticias como la que recientemente hemos tenido. Los datos ofrecidos son parciales y no se deben considerar concluyentes hasta que no se analicen los resultados de forma global. Los propios autores subrayan que no tienen carácter definitivo y que no deben servir para sacar conclusiones sobre la normativa de los teléfonos móviles. Por esta razón y a día de hoy, debemos ser prudentes y no entrar a valorar estas noticias”.
 
Antena No respondía de nuevo y desde hace semanas su requerimiento de información no ha sido contestado por el responsable de la AECC: “Lo que me sorprende es que en un tema como este de las ondas en el que quizás no haya aún un estudio definitivo, pero si hay ya indicios que nos advierten del peligro de un uso indiscriminado de esta tecnología, parece que no se pueda hacer nada hasta que esto esté definitivamente probado, para entonces y si se cumplen las peores espectativas, puede haber enfermos o muertos (como pasó con el tabaco), como ustedes sabrán existen varios estudios que van advirtiendo de ello (…) referidos expresamente al cáncer, este mismo verano (además del Interphone), hemos podido ver cómo el Instituto del Cáncer, de la Universidad Norteamericana de Pittsburgh, también nos lo advertía, sobre todo ponía énfasis en el caso de los niños, (…) el estudio Reflex, el BioInitiative, llamamientos de oncólogos franceses (…) el 4 de Septiembre de este año, el Parlamento Europeo, emitió una resolución sobre Medio Ambiente y Salud, en la que también advertía de esta tecnología, (…) tampoco puede ser correcto que la prudencia nos lleve a la inactividad, algún término medio habrá ¿no? además, si no, puede caer la duda sobre si esa inactividad se debe a que uno de los patrocinadores de la AECC sea Telefónica, por lo tanto, ¿sería posible hacer algo?”. Ya digo, callada por respuesta de la Asociación Española Contra el Cáncer.
 
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LA AECC tiene unos criterios que deben cumplir las compañías que les aporten fondos, que están relacionados con el compromiso social, la gestión transparente de sus actividades, el respeto al mediombiente o la salud. Pero entre las empresas que colaboran con la AECC están, además de las citadas, laboratorios farmacéuticos como Abbott, AstraZeneca, Sanofi Aventis o Pfizer –a los que dediqué un capítulo propio en el libro Traficantes de salud– o Roche; bancos que invierten en refinerías petroquímicas como BBVA y Caja Madrid, o el Santander Central Hispano y La Caixa; de energía nuclear como Iberdrola o grandes emisoras de CO2 por los automóviles que fabrican como Ford –temas que se abordan con detalle en Conspiraciones tóxicas-.
No deja de ser paradójico que sectores cuya actividad puede provocar cáncer, como se ha documentado hasta la saciedad, que se benefician de irrecuperables impactos ecológicos, que no muestran la mínima transparencia sobre sus inversiones de los recursos económicos de sus clientes y ahorradores o que convierten la salud humana en una mercancía para vender sus fármacos, sean algunos de los colaboradores de una asociación dedicada a luchar contra el cáncer.

50 organizaciones unidas contra la contaminación electromagnética: la prensa lo obvia

Existen muchas, muchísimas organizaciones que luchan, casi bajo cada antena de telefonía móvil, contra la contaminación electromagnética que estas generan (no sólo estas, también los propios teléfonos móviles, el WiFi y demás tecnologías inalámbricas, el cableado eléctrico, los electrodomésticos, etc). Hacía falta que se unieran y emprendieran acciones conjuntas. Es urgente denunciar e intentar poner coto al aumento exponencial que vivimos en los últimos años de este tipo de polución que no por ser invisible e inodora deja de ser muy peligrosa para nuestra salud. Dos decenas de personas en representación de más de 50 organizaciones de todo el Estado han acudido al Ministerio de Industria para hacer entrega de una carta solicitando una reunión con el ministro Miguel Sebastián.

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Esta es la buena noticia: por fin la multitud de colectivos que están trabajando en este asunto estrechan lazos. La no noticia es que pese a que se envió una nota de prensa a la cita no acudió ningún medio de comunicación, algo que no debe sorprender a los organizadores de la convocatoria dado que en crisis (financiera y ética) los editores no están dispuestos a perder los ingentes beneficios que está produciendo la industria de la contaminación electromagnética en concepto de publicidad. Veremos qué trato les ofrece Sebastián-una-de cal-otra-de-arena. Ni qué decir tiene que si emplea su tiempo en anunciar planes realizados con dinero público para allanarle el camino a la industria en su expansión de antenas en foros convocados por la Asociación de Empresas de Electrónica, Tecnologías de la Información y Telecomunicaciones de España (AETIC) -el “lobby feroz” de estas compañías-, también lo tendrá para atender a los ciudadanos.

Uno de los puntos fundamentales que quieren debatir estas asociaciones con Miguel Sebastián es la aplicación del principio de precaución y que modifique el Real Decreto 1066/2001 rebajando los límites de potencia hasta niveles que protejan la salud, en cumplimiento de la normativa europea.

Expansión de la telefonía móvil & preocupación ciudadana

Inglés *English version

Pese a que el movimiento ciudadano contra la contaminación electromagnética crece al ritmo de las evidencias de la nocividad de las tecnologías que la provocan, las operadoras de telefonía móvil continúan su campaña de lobby sobre los ayuntamientos. ¿El objetivo? que estos accedan a situar en su territorio más antenas de telefonía. Las compañías que basan su negocio en eso que ha dado en denominarse “tecnologías de la información” fomentan la idea de que la “cobertura” es un derecho público. En dos reuniones celebradas en la localidad vasca de Getxo, palabras que se llevaba el viento fueron atrapadas por los oídos de los representantes de las asociaciones ciudadanas que luchan contra la contaminación electromagnética. Palabras que, procedentes del responsable de una de las mayores operadoras globales de telefonía móvi, referían la idea de expropiar tejados en “interés público” para colocar sus artefactos potencialmente nocivos. Por supuesto, la cobertura no es su leiv motiv. Éste coincide más bien con aquel lema que cuelga todavía de la imaginación de tantos ciudadanos: Todo por la Pasta.

 

 

No hace falta explicar que, como también reconocen estas corporaciones en petit comite si una zona carece de cobertura pero no es rentable no van a ofrecer a los clientes de dicho espacio la correspondiente antena. Unos hipercomunicados, otros nada y la ciudadanía sin ser consultada. Pero eso sí, el objetivo final de las operadoras es que todos los servicios (telefonía, sms, radio, cine y video, televisión, internet, etc) estén cubiertos por el móvil. ¿Cuántas antenas es necesario situar en cada localidad para ello? ¿Cuánto es necesario aumentar la presión electromagnética para alcanzar dicho objetivo-negocio? A eso no responden las operadoras pese que estamos hablando de que la conversación se produjo en una mesa de trabajo oficial con representantes de ayuntamiento, operadoras y ciudadanía del Consistorio de Getxo. Lo que pretenden las empresas es colocar en cada manzana de cada localidad una antena, como reconoció el delegado de una de las cuatro empresas telefónicas que acudieron a las reuniones.

 

A las pretensiones de las corporaciones colabora el Plan AvanzaDos. En estas reuniones desarrolladas en la localidad vasca (como es lógico se están realizando en muchos pueblos y ciudades) estaban los representantes de los partidos políticos de la localidad, del Ministerio de Industria, de la Asociación Antena No, de las empresas Telefónica, XFera Móviles, France Telecom y Vodafone, así como varios técnicos municipales y uno del Departamento de Medio Ambiente del Gobierno Vasco. Desde el Ministerio propusieron que las operadoras compartan antena, es decir, que utilicen los mismos mástiles para reducir la dispersión actual y por lo tanto la contaminación. El colectivo ciudadano Antena No plantea incluso que los municipios compartan estación base de antenas, aunque eso -según los portavoces del Ministerio- supondría aumentar la potencia de emisión de las antenas. También dieron la de cal al proponer que las antenas de telefonía se camuflen, se hagan discretas a la mirada del público, algo que ya ocurre y que tiene por objeto reducir la sensación de agobio que produce en parte de la ciudadanía su visión.

 

 

Sea como sea, es necesario que se hagan estudios epidemiológicos en las localidades con antenas que lleven muchos años instaladas. Son demasiados los lugares donde han aumentado distintas enfermedades, en ocasiones con resultado de muerte. Todo esto puede hacernos olvidar que no sólo es importante trabajar sobre la ubicación de las antenas. ¿Qué sucede con el uso cotidiano del teléfono móvil? ¿Cómo se protege la población de su uso? ¿Qué hacemos con las personas electrosensibles? Ha pasado más de una década desde que el uso de mólvil se extendió a toda la ciudadanía. Asistimos a la aparición, como se preveía, cada vez más y sobre todo en los países que primero han acogido esta tecnología, de personas que enferman por su especial sensibilidad a los campos eléctricos y magnéticos. Son personas que no pueden vivir en pueblos y ciudades tal y como se han planteado. La cobertura total asegura su padecimiento.

Industria impulsa un plan empresarial que aumentará la contaminación eléctrica

Ha comenzado calentito el nuevo curso. Las organizaciones que luchan contra la contaminación electromagnética no podían creerse -si no fuera porque ya están curadas de espanto- la penúltima propuesta del ministro de Industria, Miguel Sebastián. El País lo contaba a la perfección: “El Gobierno quiere convencer a los Ayuntamientos de que poner antenas de móvil es saludable. Y para acabar con las reticencias que tienen las corporaciones locales a dar permiso para la instalación de antenas prepara un plan de incentivos económicos para los ayuntamientos que más colaboren en ampliar la cobertura del móvil dentro de sus municipios”.

 

 

De modo que los consistorios que ofrezcan más licencias a las compañías de telecomunicaciones inalámbricas para que ubiquen en su territorio nuevas antenas tendrán más dinero público para, a su vez, desarrollar las tecnologías de la información. Sebastián vuelve a quitarse el disfraz de servidor público y muestra su verdadero rostro de hombre de negocios que aprovecha su cargo público para beneficiar a los intereses privados. Sebastián se suma a la ristra de ministros servidores de los grandes sectores industriales y estratégicos del último capitalismo (el de los nuevos negocios que, si cabe, con más agresividad están poniendo en peligro la vida sobre el planeta).
 
La medida anunciada está incluida en el nuevo plan de “desarrollo tecnológico” denominado Plan AvanzaDos, que el Gobierno pondrá en marcha antes de finalizar el año y que se extiende hasta 2012, con una dotación superior a los 5.000 millones de euros. Dice Sebastián: “Hay que hacer comprender que las antenas de móvil no tienen ningún perjuicio para la salud”. Eso coincide con el mensaje de las compañías interesadas en la tecnología inalámbrica por microondas: no es una tecnología nociva para la salud y necesitamos más antenas para mejorar la cobertura. El Gobierno así facilita elcamino a las operadoras para vencer las reticencias de numerosos ayuntamientos que, preocupados por los daños a la salud que puede provocar la contaminación electromagnética de dichos aparatos, no quieren colocarlas en sus municipios. Una vez conseguido que muchos ayuntamientos, subvención en mano, cedan ante las pretensiones de las empresas tecnocontaminantes se las premia con dinero para invertrir en más tecnologías de la información que, como es lógico, representará otro nicho de negocio para las mismas compañías. Doble beneficio pues, con dinero público.
 
 
Si Sebastián desconoce a estas alturas los numerosísimos trabajos científicos independientes que advierten sobre los posibles graves daños a la salud que conlleva el uso de estas tecnologías es un ministro que nadie merece (Ver: I y II). Si los conoce está mintiendo a la ciudadanía y por ello nadie debería quererle. Personalmente, me inclino por la segunda opción: el ministro no quiso decir la verdad. Le faltó valentía para decir lo que seguramente muchos asesores le han comunicado hace tiempo sobre la contaminación electromagnética, quizá porque el evento donde hizo sus declaraciones estaba organizado por la Asociación de Empresas de Electrónica, Tecnologías de la Información y Telecomunicaciones de España (AETIC), el mayor lobby que hay en España para impulsar estas tecnologías y acallar las críticas. (Ver el capítulo Adictos a la cobertura de nuestro libro Conspiraciones tóxicas).
 
Es más, el actual Plan Avanza ha supuesto una inversión de más de 5.000 millones de euros inyectados en el sistema en el periodo 2005-2008, y más de 3.800 millones de euros adicionales movilizados gracias a la colaboración de otras administraciones públicas, entidades sin fines de lucro y empresas. Es decir, las compañías del sector están en el Plan Avanza, entre ellas, Sun Microsystems, Bull o Atos Origin, a través del Centro Nacional de Referencia de Aplicación de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (Cenatic), que pertenece a Avanza.
 
 
Por cierto, por si Sebastián tiene dudas sobre los daños que la contaminación electromagnética que despide la tecnología inalámbrica puede provocar, recordarle que sólo tres días después de sus declaraciones en el foro de AETIC, el Parlamento Europeo publicó su resolución sobre la Revisión intermedia del Plan de Acción Europeo sobre Medio Ambiente y Salud 2004-2010. El Parlamento considera que “el número de personas que enferman por culpa de factores medioambientales sigue en aumento y que debe establecerse un registro epidemiológico que ofrezca un cuadro completo de las enfermedades vinculadas, parcial o totalmente, a factores medioambientales”. Esta institución, “manifiesta gran interés por el informe internacional BioIniciativa [mencionado en (Ver: I y II)] sobre los campos electromagnéticos, que resume más de 1.500 estudios dedicados a este tema, y cuyas conclusiones señalan los peligros que entrañan para la salud las emisiones de telefonía móvil, tales como el teléfono portátil, las emisiones UMTS-Wifi-Wimax-Bluetooth y el teléfono de base fija DECT”.
 
 
Todas estas tecnologías suelen impulsarse en nombre de un progreso, bienestar, desarrollo, calidad de vida, que tantas personas cuestionan por su errado camino y que no quieren tener sobre sus cabezas (las antenas) o pegado a la oreja (el móvil) o en sus ordenadores (el WiFi emite gran cantidad de radiaciones lo que no ocurre con el ADSL por cable). Es necesario abrir un debate social, ahora inexistente por la exitosa labor de lobby que, como puede comprobarse, están haciendo las empresas con intereses en este lucrativo a la par que peligroso negocio.

España impulsa el Wifi mientras otros países lo obvian

Inglés *English version

Mientras que en los países de nuestro entorno distintos gobiernos e instituciones están prescindiendo de la tecnología Wifi, en nuestro país las administraciones lo impulsan frente al sistema de cable. Los últimos estudios científicos publicados sobre la contaminación electromagnética que despiden estos servicios han alertado a los primeros mientras que los segundos parecen ignorarlos.

 

 

¿Qué tienen en común la Comunidad de Navarra, el barrio madrileño de Chueca o la biblioteca municipal de Collado Villalba (Sierra de Guadarrama (Madrid))? Los tres son ejemplos de “Zona Wifi (wireles fidelity-conexión inalámbrica)”. ¿Y la Universidad Lakehead (Canadá), la Biblioteca Nacional de Francia en París, el territorio sueco o el Ministerio de Salud de Alemania? Que son zonas enemigas de la tecnología Wifi: han decidido no instalarla o la han retirado. 

Pero ¿cuál es el motivo para que instituciones tan notables no quieran adaptarse a la “modernidad” y prefieran por apostar por “un pasado movido por cables”? El último motivo es que la prestigiosa Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) ha alertado sobre los graves riesgos para la salud que implican las ondas electromagnéticas de los teléfonos móviles, de las redes de comunicación informática sin hilos como WiFi [pda’s, bluetooth, también], de las antenas para móviles y de los radares policiales. En experimentos con ratas a las que se aplicaron ondas electromagnéticas de móviles el grupo que las recibió duplicó su tasa de mortalidad con respecto a las que no. El tiempo al que las ratas fueron sometidas a radiación y presentaron esos resultados en su salud equivaldría a un uso diario de dos horas del móvil durante 60 años en personas. Hoy muchos niños con una edad en la que todavía se está terminando de formar su cerebro ya lo utilizan.

 

 

No es el único trabajo científico, ni mucho menos, que obtiene este tipo de resultados. Hace unos meses se conoció un nuevo estudio científico de gran envergadura que llamó la atención sobre la necesidad de disponer de estándares más estrictos de seguridad de la telefonía móvil, las líneas eléctricas y otras fuentes de exposición electromagnética en la vida diaria como el Wifi. El informe se conoce como “Bioiniciativa (BioInitiativ Report): Un fundamento sobre los estándares de exposición pública a los campos electromagnéticos basándose en la biología”. Lo ha realizado un grupo de trabajo, Bioiniciativa, que reúne a científicos, investigadores y profesionales de las políticas de salud pública internacionales. En total, 14 expertos más otros doce críticos externos al trabajo. La Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA) ha aportado a este informe un capítulo basado en un estudio de la propia institución. 

Pero ¿a qué conclusiones llega este trabajo que ha analizado otros 200 análisis ya publicados? Y ¿de qué enfermedades que pueden provocar estas tecnologías nos hablan los científicos de este grupo de trabajo? El informe argumenta que hay pocas dudas sobre que la exposición a los campos electromagnéticos causa leucemia infantil. “Existen evidencias de que otros tipos de cánceres infantiles pueden estar causados por los campos electromagnéticos”, explica este estudio. La población que ha utilizado un teléfono móvil durante diez años o más tiene altas posibilidades de desarrollar un tumor cerebral maligno. Además, estudios realizados sobre mujeres en su puesto de trabajo “sugieren de una manera bastante contundente” la evidencia de que los campos electromagnéticos son un factor de riesgo para el cáncer de mama.

 

 

Esta es la denominada “hipótesis de la melatonina”, en la que ha trabajado José Luis Bardasano, doctor de la Fundación Europea de Bioelectromagnetismo y Ciencias de la Salud. “Esta dice que los campos electromagnéticos inhiben la posibilidad de que la glándula pineal actúe y no haya melatonina y si no hay melatonina, puede haber cáncer y entre ellos el de mama”, explica el científico. El estudio financiado por la Unión Europea (proyecto Reflex 2005) demostró, en más de diez laboratorios diferentes, que la radiación electromagnética de la telefonía móvil es capaz de romper el ADN, nuestra información genética. 

Pese a ello, en España las administraciones continúan impulsando tecnologías como el Wifi que siembra de pequeñas antenas los edificios donde se instala. El principio de precaución dice que cuando no se conocen los efectos en la salud de una tecnología lo razonable es no instalarla o al menos tomar todas las medidas posibles de precaución. Así lo están haciendo los países de nuestro entorno.

 

 

El presidente de la Agencia de Protección Sanitaria de Gran Bretaña dice que no se conoce lo suficiente sobre los posibles efectos en la salud de la tecnología WiFi a largo plazo. Una investigación del programa de la BBC “Panorama” encontró que los niveles de radiación en un salón de clases de una escuela en Inglaterra eran tres veces más altos que los niveles de radiación emitidos por una torre de telefonía celular. 

Suecia fue el primer país en reconocer los daños en la salud humana que puede provocar la contaminación electromagnética incluso como condición médica válida por la incapacidad que provoca. Este país incluso ha creado una instituciónpública (www.feb.se) que ayuda a las personas que enferman por esta causa; las personas electrosensibles (aquellas que ya manifiestan los síntomas y padecimientos del Síndrome de las microondas. Más info en el capítulo 1. Adictos a la cobertura). Organizaciones sociales han pedido al Gobierno sueco que cierre la red estatal de Wimax hasta que se realicen estudios concluyentes de los casos de contaminación electromagnética detectados en el país nórdico, y en ello está la Administración central.

 

 

Todo comenzó en el municipio sueco de Göten, cuando entró en funcionamiento la tecnología inalámbrica a través de una nueva estación base de Wimax. Según la Agencia STV, a las pocas horas, en los servicios de emergencia del hospital local, hubo una serie de quejas de los residentes que vivían cerca de la estación base. Estas quejas iban desde dolores de cabeza fuerte, dificultad para respirar, visión borrosa, e incluso dos casos de arritmia del corazón. Todos los síntomas diminuían una vez que el paciente era trasladado fuera de las cercanías de la estación Wimax. 

De manera paradójica, el Gobierno Foral de Navarra ha manifestado públicamente su intención extender el Wifi a toda la población y existen barrios enteros como el de Chueca, en Madrid, que presumen de tener cubierto con esta tecnología de Internet inalámbrico el 90% de su superficie. La expansión por instituciones públicas y las universidades ha comenzado pero en contrapartida, por ejemplo, los estudiantes de la Universidad Lakehead, en Ontario, Canadá, tienen prohibido conectarse a internet en varias zonas del campus universitario donde se ha eliminado el uso de tecnología Wifi.

 

 

Como comentábamos al principio, también se ha producido la retirada Wifi de la Biblioteca Nacional de Francia en París -la más grande del país vecino- por los problemas de salud que desarrollaron sus empleados. Y ha sido retirado en otras bibliotecas de Canadá y Suiza y en los ministerios de Salud de Alemania y Francia. Carmelo Santolaya, portavoz del Colectivo de Afectados por la Telefonía Móvil de Navarra, lleva años denunciando el impacto de las microondas en la salud humana y el medioambiente. Él no duda en afirmar, citando a científicos especialistas en bioelectromagnetismo como Robert Becker, que “estamos ante el mayor problema sanitario y medioambiental del mundo muy por encima del provocado por el aumento de emisiones de CO2 y del cambio climático”. 

Para Santolaya, el Wifi es el último peligro electromagnético: “El Gobierno alemán lo ha desaconsejado a sus ciudadanos, como ocurre en Suiza y en Canadá. En París lo están retirando de las bibliotecas. En Navarra, entre otros muchos lugares, se ha instalado en el propio Hospital de Navarra, así como en la Universidad Pública de Navarra (UPNA), en colegios, jardines públicos o bibliotecas”.

 

 

Nuestro país en este campo se muestra de nuevo paradójico. En España los grandes medios de comunicación prácticamente no se han ocupado de la contaminación electromagnética. Al principio de la década de 2000, casos como el de los colegios García Quintana y Federico García Lorca de Valladolid, donde se detectó un número inusual de cánceres infantiles, dispararon todas las alarmas en la población. Pero pasó el tiempo (era ministra de Ciencia y Tecnología Anna María Birulés, que había trabajado en Retevisión, Amena o Eresmas) y casi no se ha vuelto a tratar el tema a gran escala.

Todo lo contrario ocurre en Francia, donde, como informa la organización Next-Up -que posee en Internet un portal de los más completos en información sobre contaminación electromagnética, www.next-up.org-, el caso de los empleados de la Biblioteca Nacional de Francia afectados en su salud, se cree que por las ondas electromagnéticas del Wifi allí instalado, ha ocupado reportajes de varias de las televisiones más importantes del país galo. Por el mismo motivo que en la Nacional, el Comité de Higiene y Seguridad de Asuntos Culturales de la Ciudad de París ha desactivado el Wifi de otras seis bibliotecas públicas de París debido a que el Sindicato de Funcionarios Públicos se quejaba de problemas de salud e invocando el Principio de precaución. 

Desde el Colectivo de Afectados por la Telefonía Móvil de Navarra califican de asombroso “que los propios fabricantes de móviles advierten de los riesgos sanitarios mientras nuestras autoridades sanitarias callan. La ministra francesa de Sanidad y el Gobierno alemán advierten de los riesgos de esta tecnología móvil y desaconsejan el Wifi, que debe ser sustituido de inmediato por sistemas de cable”.

 

 

La no aplicación del principio de precaución puede tener consecuencias legales. Así lo entiende Carlos Sosa, un médico colombiano que acusa a Michael Repacholi, máximo responsable medioambiental de la Organización Mundial de la Salud (OMS), de crimen contra la Humanidad, nada menos. Este doctor participa además en una campaña para someter a Repacholi a la justicia internacional acusado de los citados cargos. Repacholi ha sido durante muchos años director del ICNIRP (International Commission on Non-Ionizing Radiation Protection, Comisión Internacional de Protección contra la Radiación No Ionizante), dependiente de la OMS.

Bruselas crea una Agencia para el lobby de las “telecos”

Inglés *English version

Hoy 7 de julio, en el Parlamento Europeo, las grandes compañías de telecomunicaciones han obtenido una victoria sobre los consumidores. Se ha votado a favor de la creación de una Agencia Europea de Regulación del Mercado de las Telecomunicaciones pero esta no será independiente, como debería, sino que estará muy influida por las grandes compañías telefónicas.

La Agencia se contempla como un simple club de reguladores financiado por los mismas grandes “telecos” y sus reguladores nacionales domesticados, carente de transparencia y sin un control suficiente ni capacidad de veto por parte de la Comisión Europea. La independencia de este nuevo órgano está en entredicho.

“Muchos de los reguladores nacionales se resisten a tomar medidas contra los monopolios de grandes empresas como Telefónica o Deutsche Telecom. La creación de esta Agencia beneficia a las “telecos” porque no frena claramente el dominio de mercados nacionales y regionales, ni garantiza acceso a infraestructuras a otras empresas (en España el 80-90% son de Telefónica) y frena el poder de Bruselas para actuar a escala europea contra monopolios, comenta el eurodiputado de Los Verdes David Hammerstein.

 

 

Entretanto los lobbies de la contaminación electromagnética continúan con su trabajo: conseguir que la población crea que las antenas de telefonía móvil, los teléfonos, el Wifi y demás tecnologías que emiten radiaciones eléctricas son inocuas para la salud. Uno de los lobbies más poderosos que hacen este trabajo en nuestro país es el Comité Científico Asesor en Radiofrecuencias y Salud (CCARS). Está patrocinado por la Fundación General de la Universidad Complutense de Madrid y tiene como objetivo convencer al poder, sobre todo, sobre la no afección a la salud de la tecnología móvil. Como nos cuentan desde la organización vasca Antena No, que ha acudido a actos desarrollados por este lobby: “ofrecen conferencias, asesoría, hablan de trabajos científicos sobre esta temática, desprestigian a los críticoscon las tecnologías que despiden electromagnetismo incluso a científicos”.

CCARS aglutina a expertos en Medicina, Física, Química, Biología, Derecho y otras disciplinas.  El CCARS se creó hace un par de años a raíz de la visita de Michael Repacholi a Madrid “para darle un revestimiento científico a las posiciones de la industria de la telefonía. Es un grupo que ha colaborado con la patronal de la telefonía móvil en la defensa de sus intereses de despliegue”, indica Pedro Belmonte, de Ecologistas en Acción.

 

 

Casi todos son de Madrid, algunos viejos conocidos de los críticos con la contaminación electromagnética que despide la tecnología móvil (como Vargas y  Úbeda), algunos de ellos también ligados al PP en el plano político. 

Sus posiciones principales son:  

-No existe ningún riesgo por las emisones de las infrestructura de telecomunicaciones bajo los niveles y los criterios del ICNIRP y la normativa estatal vigente en España. 

-No existen constatación científica de efectos biólogicos por la exposición a radiofrecuencias y microondas pulsantes; en todo caso dependiendo de altos niveles de exposición; efectos témicos, que no tienen porqué ser perjudiciales

-El despliegue de las infraestructura de red móvil colisiona con la percepción negativa que se ha generado en determinados colectivos ciudadanos respecto a las estaciones base, y que en la mayoría de los casos tiene su origen en “argumentos pseudo-científicos“. 

 

 

El CCARS lo forman:

Emilio Muñoz, presidente; investigador en las áreas de la bioquímica y biología molecular y ahora investigación sobre Filosofía de la política científica, Profesor de Investigación del CSIC. 

Antonio Hernando Grande, Catedrático de Magnetismo de la Universidad Complutense de Madrid. 

Mercedes Martínez Búrdalo, jefa del Departamento de Radiación Electromagnética, Instituto de Física Aplicada (CSIC). 

José Luis Sebastián Franco, Catedrático del Departamento Física Aplicada III (Electricidad y Electrónica). 

Agustín Gregorio Zapata, subdirector general de Terapia Celular y Medicina Regenerativa del Instituto de Salud Carlos III.

Alejandro Úbeda Maeso,  Jefe de Sección,  Servicio Investigación-BEM Hospital Ramón y Cajal, miembro del Comité Científico Asesor sobre Radiofrecuencia y Salud  (CCA).

Francisco Vargas Marcos, médico de Sanidad Nacional, antiguo alto cargo del Ministerio de Sanidad durante el gobierno del PP.

Isabel Varela Nieto, Profesora de Investigación (CSIC), Vicedirectora del Instituto de Investigaciones Biomédicas.

Isabel Varela Navarro, Investigadora del  Instituto de Investigaciones Biomédicas“AlbertoSols”, (CSIC-UAM).

 

 

Desde Antena No también informan sobre una empresa especializada en la legalización administrativa de todo tipo de instalaciones que, entre otros, “trabaja para el ayuntamiento de Getxo ofreciendo charlas o emitiéndole dictámenes”. Se llama Arce Legalizaciones y cuenta entre sus clientes con Auna, Endesa, Retevisión Móvil o Amena.