Los profesionales sanitarios apuestan por la ética con la Plataforma No Gracias

Lo veníamos contando desde antes de la navidad y por fin se presenta «oficialmente». Sí, el próximo miércoles 26 de marzo, a las 12:00 horas, la Asociación de Amigos de la UNESCO (Plaza Tirso de Molina nº 8. 1º. Madrid) acogerá la presentación pública de la Plataforma No Gracias. Esta es una iniciativa nueva en nuestro país y muy necesaria pues se trata de la decisión que han tomado innumerables profesionales de la salud de apostar por la recuperación ética del sistema sanitario.
Esta plataforma se constituye por iniciativa de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) y está integrada en el movimiento internacional Nofreelunch y sus filiales de Estados Unidos, Reino Unido o la No Gracie, Pago Io de Italia.
 
En la presentación intervendrán Joan Ramón Laporte, catedrático de Farmacología de la Universidad Autónoma de Barcelona y director del Institut Catalá de Farmacología; Juan Gérvas, médico general de Canencia de la Sierra (Madrid), del grupo de estudios CESCA y Carmen Ortiz, doctora del Hospital de Leganés y presidenta de la FADSP.«La Plataforma No Gracias quiere sensibilizar a la sociedad y, en particular, al sector sanitario (Administración, profesionales y pacientes) de la necesidad de cambiar las actuales relaciones con la industria farmacéutica. La Plataforma propone un nuevo marco ético que permita poner en valor el ejercicio profesional, el uso de los medicamentos y el buen gobierno de las instituciones públicas», explican sus promotores.
 
En efecto, durante los últimos lustros ha crecido la corrupción en el sistema sanitario; en todos los sistemas sanitarios, sin duda, por la presión que ejercen en todos sus frentes buena parte de los laboratorios farmacéuticos. Estos han conseguido que se antepongan sus intereses comerciales a la salud de las personas. Numerosos profesionales sanitarios ven de manera cotidiana cómo se degrada su profesión en manos de intereses privados minoritarios. El nombre de la plataforma, No Gracias, marca de manera clara el espíritu de regeneración ética de estos profesionales (médicos, farmacéuticas, farmacológos clínicos e investigadoras, enfermeros, etc) pues alude al soborno y al cohecho con los que muchos visitadores de las compañías farmacéuticas «seducen» a una parte de los médicos y doctoras para que receten sus productos.

No Gracias, es un no a los regalos, premios o dinero de los visitadores-laboratorios (videos) pero es un no que va más allá y trata de poner de nuevo a las personas y su salud en el centro de la atención sanitaria. La Plataforma está impulsando un Manifiesto que cualquier ciudadano puede firmar.

Contacto: Carlos Ponte, coordinador de la Plataforma carponte@gmail.com

Agreal se vende en 30 países pese a su retirada

La Asociación de Enfermas del Agreal de España ha contactado durante estos últimos meses con mujeres víctimas del fármaco fabricado por el laboratorio Sanofi-Aventis que viven en países de América Latina. Pese a que hace ya tiempo que fue retirado del mercado en toda Europa este peligroso preparado se comercializa en todos los países latinoamericanos excepto en Colombia.
 «Hemos escrito a numerosos ministerios de salud de aquellos países pero no lo han retirado, pero sólo el colombiano lo ha retirado por la inminente llegada de posibles denuncias millonarias hacia el laboratorio», comentan estas mujeres. Los contactos también se han extendido a Francia, cuyas víctimas llevan dos años movilizándose para ser atendidas de las secuelas sufridas. Pero, como explican estas personas todavía se venden Agreal en 30 países.
 
«Queremos alertar a todas las mujeres de los países que comercializan Agreal. Intentamos salvar a tantas mujeres de tomar esta droga dura que nos ha traído un presente muy duro y un futuro incierto», comenta una portavoz de la Asociación de Enfermas del Agreal de España.
 

Algunos nombres con los que se comercializa el preparado en distintos países son: Agradil, Veralipril, Aclimafel o Faltium. El principio activo es veraliprida y en España se retiró en septiembre de 2005.

 
Agreal fue prescrito durante casi tres décadas para paliar los sofocos de la menopausia es un potente neuroléptico causante de enfermedades como parkinson, diskinesias tardías, síndromes extrapiramidales, depresión mayor, acatisia, rigidez muscular, temblor esencial, síndrome de abstinencia, demencia con cuerpos de Lewy, etc, comentan las afectadas. Todas estas dolencias están relacionadas con el sistema nervioso central y en los prospectos del preparado no se advertía de su posible relación con el fármaco, «a pesar de haber estudios desde 1952 y habiendo sido utilizado en sus principios como antipsicótico», apostillan sus víctimas.

En septiembre de 2005, como hemos explicado, la Agencia Española del Medicamento ordenó su retirada del mercado pero en 2007 rectificó diciendo que el factor beneficio-riesgo era positivo. «Bajo petición nuestra, la Agencia Europea del Medicamento y la Comisión Europea ordenaron en julio de 2007 su retirada de la Unión Europea por efectos adversos severos e irreversibles», concluyen desde la Asociación de Enfermas por la droga.

Una consulta sobre genéricos y patentes

Me escribe una persona que comenta que hace no mucho fue a la farmacia y preguntó por un medicamento para el asma. «No recuerdo si era budesonida (Pulmicort, de AstraZeneca) o la combinación de budesonida y formoterol (Symbicort o Rilast, de AstraZeneca)», comenta. Esta persona se pregunta si no existe en la modalidad de genérico. «Más que nada porque este último (sin receta de la Seguridad Social) cuesta unos 63€», indica este ciudadano.
La farmacéutica le contesta que no, «ya que se les obligaba (por parte de la Administración) a poner un precio mínimo que curiosamente era el mismo que el de las grandes farmacéuticas, y por tanto no podrían competir con ellas». ¿Es esto cierto?, ¿obligan a fijar un precio mínimo a los genéricos? Para satisfacer la curiosidad de esta persona y la de otras muchas, pues en el foro de Tele5 tras la emisión de los reportajes sobre sobornos a médicos para que receten medicamentos de marca se han planteado estas cuestiones, me he puesto en contacto con un farmacéutico de confianza.

Este farmacéutico me ha contestado que la gran pregunta es si a los genéricos se les obliga a ponerles un precio mínimo que, curiosamente, coincide con el de las marcas. Pues bien, eso no es cierto. Las Especialidades Farmacéuticas Genéricas (EFG) surgen a partir de los diez años de que se comercializa la marca y su precio se fija siguiendo el protocolo normal para fijación de precios en España (se entrega una memoria a la que se acompañan los gastos de comercialización, y otros trámites).

Generalmente, el PVP de una EFG cuando aparece en el mercado suele ser un 30% menor que el de la marca. Posteriormente, al menos una vez al año, el Estado fija los llamados Precios de referencia que son los precios mayores que la Administración central paga por cada conjunto homogéneo (conjunto de medicamentos de un mismo principio activo que el genérico) y es posible que el PVP inicial del genérico baje respecto al inicial, pero cuando el médico prescriba por principio activo se debe dispensar obligatoriamente el genérico.

En resumidas cuentas, «un genérico es siempre un 30% más barato que la marca, lo que sucece en el caso de esa persona es que el medicamento que toma para el asma aún no tiene genérico. Pero en ningún caso se le obliga a poner un precio similar al de marca. Eso nunca», comenta el farmacéutico consultado.

Enfermos de SFC llevarán a juicio al Gobierno británico

Los enfermos de Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) británicos (y los españoles y, en general, los de todas partes) están hartos de que su Administración les haga pasar por locos; sus padecimientos son sistemáticamente achacados a problemas psicológicos.
 
Un grupo de activistas sobre el SFC en Inglaterra, One Click Group (que comenzó a propuesta de la madre de un chico con el SFC) han llegado a su meta de recoger más de 10.000 libras para pagar los costes de llevar a juicio al Gobierno del Reino Unido.

El motivo es que dicho Ejecutivo quiere implantar un plan de servicios para las personas que padecen SFC conocido como los NICE Guidelines, en el que se promueve con énfasis la creencia de que esta dolencia es una enfermedad psicológica.

Muchos grupos en el Reino Unido llevan meses protestando contra este plan pero han sido Jane Bryant y su hijo, Ben (de 15 años), los que han organizado y llevado a cabo esta campaña para intentar por la vía judicial, parar un proyecto que sería nocivo para la salud de los ciudadanos que presentan SFC en el Reino Unido.

Jane está muy al tanto de lo que están haciendo las asociaciones catalanas de fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica y otras dolencias relacionadas. La Liga SFC, con sede en Barcelona ha expresdo su apoyo y solidaridad al One Click Group.

Elevadas tasas de suicidios entre los profesionales sanitarios

¿Sabían que la de médico es una de las profesiones con mayor índice de suicidio? Pues así es. Estrés, horarios de trabajo infinitos, salarios bajos para la enorme responsabilidad que detentan (de los más bajos de Europa en relación a sus compañeros), son algunos de los motivos que llevan a los galenos a quitarse la vida.
A ellas hay que añadir la exagerada burocracia que rodea a su desempeño o la alienación que supone no disponer de tiempo para escuchar a los ciudadanos en la consulta, así como las presiones que reciben de los laboratorios farmacéuticos para ser meras máquinas extienderecetas.
La profesión médica encara cada vez más problemas. El suicido de los galenos es una de sus consecuencias
 
Este es uno más de los síntomas de que el sistema sanitario actual está enfermo. No son pocos los trabajos científicos que documentan la práctica del suicidio entre los profesionales sanitarios. El estudio El proceso de las intenciones suicidas entre los médicos: Factores predictores en una muestra longitudinal noruega, publicado en junio de 2004 en el Journal of Affective Disorders, así lo indica.
De manera triste aunque curiosa, los suicidios se producen dos veces más entre el colectivo de los veterinarios. Una de las causas es la visión que se tiene en la medicina veterinaria sobre la eutanasia, una manera de terminar con el sufrimiento de los animales, fundamenta la literatura científica publicada.
 
No deja de ser curioso también que las mujeres sanitarias se suicidan mucho más que sus compañeros de oficio. Así lo argumenta un trabajo publicado en la prestigiosa revista médica Journal of American Medical Association (JAMA). El trabajo tiene un título elocuente: Suicidio en doctores (JAMA 2001 May;55:296-300).
 
Los estudiosos están preocupados porque el suicidio es mayor en las doctoras, cada vez más representadas en el sistema sanitario
 
Otro trabajo científico realizado por el Departamento de Salud Pública de la Universidad de Oxford, que lleva por título Mortalidad en los médicos de diferentes especialidades, publicado en la revista Occupational and Environmental Medicine, (Vol 54, 388-395) abunda en lo mismo; las enormes tasas de suicido de las mujeres dedicadas a la medicina.
 
Dentro del colectivo médico, uno de los especialistas que más se quitan la vida son los psiquiatras y es que no deja de ser paradójico que los trabajos científicos digan que los sanitarios presentan numerosos problemas mentales derivados de su práctica laboral.
En 2003, de nuevo JAMA publicó un estudio llamado Enfrentando la depresión y el suicido en los psiquiatras (JAMA.2003;289:3161-3166.), que concluye que los psiquiatras no reciben un tratamiento sanitario adecuado.

Pero por si todos estos trabajos no fueran suficientes, la Asociación Americana de Psiquiatras publicó en diciembre de 2004 en su revista un metanálisis (un estudio de estudios ya realizados) bajo el nombre de Las tasas de suicidio entre los médicos (Am J Psychiatry 161:2295-2302, December 2004). El documento vuelve a reconocer tasas de suicidio “muy elevadas” entre los médicos en comparación con las de la población en general.