La farmacéutica Sanofi Aventis deberá indemnizar a otras 15 víctimas de Agreal

La Audiencia Provincial de Barcelona ha emitido una sentencia por la que se indemnizará a 15 mujeres víctimas del medicamento Agreal, del laboratorio Sanofi Aventis. Según me cuenta el abogado de las afectadas, Fernando Osuna, el documento judicial consolida que el fármaco Agreal:

Produce efectos extrapiramidales (temblores, movimientos involuntarios o parkinson.

Que lo razonable y prudente hubiera sido incluir una advertencia sobre la posibilidad de efectos psiquiátricos en el prospecto, extremo que no cumplió el laboratorio condenado. Igual ocurre con el síndrome de abstinencia.

Acerca de la duración del tratamiento con este preparado, la citada Audiencia Provincial censura a Sanofi Aventis porque la información que facilita en el prospecto es equívoca e incompleta”. 

La sentencia viene a decir que se ha demostrado la relación entre la toma del medicamento y los resultados dañinos para la salud de dichas personas.


Las víctimas del fármaco han aportado suficiente documentación médica sobre que antes de tomar Agreal no habían tenido estos padecimientos y que no hay otra causa que haya incidido en su salud y que haya podido causar estos males. Hay que recordar que una  señora de Málaga acabó quitándose la vida porque no podía vivir sin el medicamento, por la fuerte adicción y dependencia que le producía. Pese a la escasez de medios económicos de los que disponían las  demandantes, por no tener dinero para pagar a profesionales especialistas en neurología, medicina interna o psiquiatría, que hicieran frente a los peritos judiciales del laboratorio, en los que casi todos eran catedráticos, académicos y doctores, se ha obtenido un resultado aceptable. Hay que recordar que esta es la segunda sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona que da la razón a las afectadas por el fármaco Agreal. Con anterioridad, se dictó otra que admitía tres casos, entre ellos el de la mujer andaluza que se suicidó por la fuerte adicción y dependencia que le producía Agreal.

Osuna cuenta otros detalles del juicio:

También hay que tener en cuenta que muchos centros  sanitarios y médicos no han querido colaborar en facilitar a las afectadas sus historiales e informes médicos por temor a que pudieran tener complicaciones con la Justicia, en ocasiones ha habido que acudir a requerimientos escritos para que los médicos facilitasen tales historias médicas”.

En todas las comunidades autónomas españolas se han dado casos de padecimientos por haber tomado Agreal, recetado para la menopausia, la llegada al fin de la edad fértil en la mujer. Son ya alrededor de 1.600 personas las que han contactado con el bufete de abogados citado pero en total el número de mujeres denunciantes puede llegar a 4.000. Lo que se pide en las demandas es una indemnización, cuya cifra media puede estar en los 60.000 euros para cada una de las afectadas  y que se declare que el medicamento es el causante de todos esos males. Todavía hay sentencias pendientes de resolución.

Más info: Traficantes de salud: Cómo nos venden mediamentos peligrosos y juegan con la enfermedad.

https://migueljara.wordpress.com/2008/11/12/la-agencia-espanola-de-medicamentos-desatiende-a-las-afectadas-por-agreal/

https://migueljara.wordpress.com/2008/09/16/afectadas-por-el-medicamento-agreal-protestan-en-el-congreso-de-los-diputados/

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La Agencia Española de Medicamentos desatiende a las afectadas por Agreal

 
Dos representantes de la Asociación de Enfermas del Agreal de España han tenido una entrevista con el Subdirector de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AGEMED), Emilio Vargas Castrillón. Nada más llegar a la institución, la secretaria preguntó a sus anfitrionas que con quién habían hablado porque habían llamado del Gobierno diciendo que porqué les habían concedido esa entrevista, “palabras textuales de la secretaria -me cuenta una de las entrevistadas-: ¿Os tienen miedo?. Fué penoso. Todo sonrisas, le pedimos a Castrillón la ficha técnica del Agreal (que no existe), contestó que eso no lo podían dar. Le preguntamos por la diferencia entre el estudio y la conclusión de expertos de España y el de la EMEA [Agencia Europea del Medicamento, que aprueba los medicamentos que se consumen en Europa sin realizar estudios independientes, sólo revisando los informes que le presentan los laboratorios interesados], contestó que decían lo mismo pero de otra manera”.
 
agreal
 
Las afectadas por el medicamento de Sanofi Aventis rebatían las parcas respuestas de Vargas Castrillón con documentación y el que pasa por ser el segundo máximo responsable de la agencia que controla la seguridad y eficacia de lo medicamentos en España, se encogía de hombros y sonreía. “A todo lo demás que preguntábamos nos decía que ellos lo habían hecho todo muy bien aunque fuera después de 22 años. También le hablamos del trato de muchos médicos hacia las afectadas y de la negativa de estos a dar informes y claro, contestó que eso no era asunto de AGEMED sino de las Comunidades Autónomas. Le preguntamos si había un listado de afectadas y nos dijo que sí pero que eso tampoco lo podían dar. En resumidas cuentas, viaje de ida y vuelta, gastos, nervios y demás para nada de nada”.
A la pregunta de una de estas mujeres sobre porqué les concedía una entrevista para no darles ninguna explicación, el funcionario dijo que le habían pedido tantas veces una cita que quería saber lo que solicitaban. No hace falta ser la mayor multinacional exportadora de buenos sentimientos del mundo para darse cuenta de la actitud vergonzosa y la falta de respeto hacia dos enfermas y todo el colectivo al que representan (más de 4.000 demandas en los juzgados por el caso Agreal) que gastó este “presunto” servidor público. “Seguiremos tocando muchas puertas -comentaban estas personas tras tocarles las marices con la puerta de la AGEMED-, todavía quedan otras vías y más unión entre afectadas”.

Como “cotilleo” contarles que las afectadas por el fármaco Agreal le entregaron a Castrillón un ejemplar de mi libro Traficantes de salud: Cómo nos vende medicamentos peligrosos y juegan con la enfermedad. Al menos su superiora, Cristina Avendaño -directora de la Agencia-, ya lo conoce: poco antes de mandar el manuscrito a la imprenta la llamé para saber si era verdad que de su puño y letra había firmado un documento -en mi poder- en el que pedía a las “alturas” que hicieran algo para parar la aprobación como medicamento del famoso Bio-Bac. Avendaño, a través del departamento de Prensa del Ministerio de Sanidad, me contestó que lo explicaría en los tribunales de Justicia llegado el caso (caso que no ha llegado todavía después de más de cinco años y medio de ansiosa espera).

Las portavoces de las afectadas por Agreal, también acusaron a Castrillón a la cara -estas mujeres no se esconden, ya lo demostraron cuando irrumpieron en el Congreso de los Diputados– de tender a beneficiar más a los laboratorios que a las personas -dicho esto con palabras más gruesas y tono de mujeres al borde de un ataque de cabreo-. Para finalizar, le preguntaron si conocía la trama del Agreal y no dijo nada, se calló, “se lo mentamos tres veces y siempre la callada por respuesta”, concluyen estas mujeres.

Agreal se vende en 30 países pese a su retirada

La Asociación de Enfermas del Agreal de España ha contactado durante estos últimos meses con mujeres víctimas del fármaco fabricado por el laboratorio Sanofi-Aventis que viven en países de América Latina. Pese a que hace ya tiempo que fue retirado del mercado en toda Europa este peligroso preparado se comercializa en todos los países latinoamericanos excepto en Colombia.
 “Hemos escrito a numerosos ministerios de salud de aquellos países pero no lo han retirado, pero sólo el colombiano lo ha retirado por la inminente llegada de posibles denuncias millonarias hacia el laboratorio”, comentan estas mujeres. Los contactos también se han extendido a Francia, cuyas víctimas llevan dos años movilizándose para ser atendidas de las secuelas sufridas. Pero, como explican estas personas todavía se venden Agreal en 30 países.
 
“Queremos alertar a todas las mujeres de los países que comercializan Agreal. Intentamos salvar a tantas mujeres de tomar esta droga dura que nos ha traído un presente muy duro y un futuro incierto”, comenta una portavoz de la Asociación de Enfermas del Agreal de España.
 

Algunos nombres con los que se comercializa el preparado en distintos países son: Agradil, Veralipril, Aclimafel o Faltium. El principio activo es veraliprida y en España se retiró en septiembre de 2005.

 
Agreal fue prescrito durante casi tres décadas para paliar los sofocos de la menopausia es un potente neuroléptico causante de enfermedades como parkinson, diskinesias tardías, síndromes extrapiramidales, depresión mayor, acatisia, rigidez muscular, temblor esencial, síndrome de abstinencia, demencia con cuerpos de Lewy, etc, comentan las afectadas. Todas estas dolencias están relacionadas con el sistema nervioso central y en los prospectos del preparado no se advertía de su posible relación con el fármaco, “a pesar de haber estudios desde 1952 y habiendo sido utilizado en sus principios como antipsicótico”, apostillan sus víctimas.

En septiembre de 2005, como hemos explicado, la Agencia Española del Medicamento ordenó su retirada del mercado pero en 2007 rectificó diciendo que el factor beneficio-riesgo era positivo. “Bajo petición nuestra, la Agencia Europea del Medicamento y la Comisión Europea ordenaron en julio de 2007 su retirada de la Unión Europea por efectos adversos severos e irreversibles”, concluyen desde la Asociación de Enfermas por la droga.

Jardineros legales y venenos fieles

El pasado sábado, el Círculo de Bellas Artes de Madrid acogió la proyección de la película El jardinero fiel y tras la misma se celebró un coloquio. Lo más destacado del evento, sin duda, fue la intervención de dos mujeres víctimas del fármaco Agreal, del laboratorio Sanofi-Aventis.
 Estas personas dieron a todo el auditorio (habría unas 130 personas) una lección de dignidad. Pidieron explicaciones al portavoz de Farmaindustria (patronal de los laboratorios farmacéuticos que operan en España), Julián Zabala, por los terribles daños ocasionados por la compañía fabricante a miles de mujeres; sólo en los juzgados españoles existen alrededor de 4.000 demandas.
 
Agreal, como sabrán, era un medicamento administrado para los sofocos que se sufren durante la -no enfermedad- menopausia. Las autoridades españolas permitieron que fuera comercializado durante más de veinte años hasta que estalló el escándalo al descubrirse que destroza el sistema nervisoso de quienes lo toman, causa depresión, y según las dos primeras sentencias del caso, incita al suicidio y es adictivo. Casi nada, todo ello para calmar unos sofocos.
 
Vista panorámica de la sala de cine del Círculo de Bellas Artes madrileño que acogió el acto (Foto: Economistas sin Fronteras)
 
Pese a las explicaciones de estas dos mujeres, que representan a un nutrido colectivo de afectadas, Zabala, con una sonrisa en la boca, manifestó desconocer el caso y las sentencias contra el laboratorio. Las víctimas de Agreal argumentaron escandalizadas que el preparado continúa comercializándose en América Latina pese a su retira en Europa y que no paran ni pararán de crecer en los próximos meses las demandas (los abogados españoles de las denunciantes están estableciendo lazos con otros abogados de afectadas europeas para hacer mayor presión en los tribunales en favor de las víctimas).
 
Estas dos mujeres decían no entender cómo puede haber tal descoordinación entre agencias de medicamentos en el mundo y por ello intervine para explicar que quizá sea porque la Agencia de Medicamentos de Estados Unidos, la FDA (por sus siglas en inglés) está financiada al 70% por los propios laboratorios, que es lo mismo que poner al zorro a cuidar del gallinero. La EMEA (la Agencia Europea de Medicamentos), por su parte, cuando recibe una petición de licencia para vender un medicamento por parte de un laboratorio se limita a estudiar la información que sobre el preparado le presenta el laboratorio interesado, sin hacer estudios independientes, por increíble que parezca. Es lo que está ocurriendo en la actualidad con la petición de Eli Lilly de licencia para recetar el peligroso Prozac a los menores de 18 años.
 
Miguel Jara durante un momento de su intervención (Foto: Economistas sin Fronteras)
 
En suma, una actitud valiente y solidaria de estas mujeres que se desplazaron desde Irún y Murcia para dejar constancia de su sufrimiento y el de sus compañeras, y no desaprovecharon la oportunidad para advertir a las nuevas generaciones de los efectos perversos de muchos medicamentos y el enorme negocio que representan para sus fabricantes.
 
Al hilo de esto último merece la pena comentar que el portavoz de la industria farmacéutica alegó que los laboratorios “sobreviven” ante la mala imagen que tienen muchos laboratorios en la sociedad pues hoy, según Zabala, lo políticamente correcto es criticar a este sector económico. Cabe recordar que la industria farmacéutica “sobrevive” en los últimos años con un beneficio limpio anual de entre el 16 y el 18%, el mayor de todos los sectores económicos legales del planeta.
 
Finalizo mostrando un video explicativo que una de las afectadas por el fármaco Agreal, cuyo prospecto en España no advertía de sus fuertes efectos nocivos- muestra en internet. Quizá este documento ayude a quienes todavía desconocen el caso.