Nuevas evidencias sobre la utilidad de la vacuna VPH

La doctora Carme Valls-Llobet, endocrinóloga y presidenta de la asociación científica Centro de Análisis y Programas Sanitarios (CAPS), a la que conozco personalmente, ha aportado nuevos e interesantes datos sobre la baja eficacia de la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH), virus que puede provocar cáncer de cuello de útero. Así, cuenta que en diciembre de 2007 se consideraba que en España la prevalencia de las cepas 16 y 18 de este virus, supuestamente las más comunes, era sólo del 50% de las lesiones graves de cérvix  o de cáncer, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) citados en  (Martínez–González MA et al 2008)[i], pero basándose en estudios efectuados durante 2005-2006.

Posteriormente -comenta Valls- muchos clínicos ya hemos observado que la mayoría de infecciones no eran producidas por estas dos cepas, pero dos recientes estudios realizados durante 2008 por dos equipos españoles en cuatro territorios diferentes del Estado Español, corroboran la observación clínica».

En el estudio realizado en Cataluña por el doctor González–Bosquet[ii], sólo el 28,2% de mujeres con este tipo de cáncer fueron infectados exclusivamente por los tipos 16 y 18. En el análisis realizado en tres puntos de la geografía española, Cantabria, León, y Burgos, por el investigador Gomez-Román[iii] del departamento de Anatomía patológica del Hospital Marqués de Valdecillas (Santander), se observó que era muy frecuente la presencia de múltiples genotipos de virus entre la población, y que los serotipos 16 y18 en las lesiones de alto riesgo sólo se presentaban en el 30%, y estaban ausentes en el 70 % restantes.

Todos los estudios más recientes publicados confirman las observaciones clínicas, que nos permiten afirmar que las cepas 16 y 18 sólo producen el 30% de lesiones precancerosas o cancerosas en España. No se puede afirmar con evidencia científica que la vacuna del VPH protege del 70 % de las lesiones, como han pretendido los fabricantes de las vacunas Gardasil y Cervarix. Estas mismas evidencias se han observado entre la población alemana y hace replantearse a la salud pública la vacunación de la población de niñas con las actuales vacunas.


[i] Martínez-González MA, Carlos S, de Irala J. [Human papillomavirus vaccine: optimism versus prudence]. Med Clin (Barc). 2008 Sep 6;131(7):256-63.

[ii] González-Bosquet E, Esteva C, Muñoz-Almagro C, Ferrer P, Pérez M, Lailla JM. Identification of vaccine human papillomavirus genotypes in squamous intraepithelial lesions (CIN2-3). Gynecol Oncol. 2008 Oct;111(1):9-12.

[iii] Gomez-Roman JJ, Echevarria C, Salas S, González-Morán MA, Perez-Mies B, García-Higuera I, Nicolás Martínez M, Val-Bernal JF. A type-specific study of human papillomavirus prevalence in cervicovaginal samples in three different Spanish regions. APMIS. 2009 Jan;117(1):22-7.