El Premio Príncipe de Asturias y el marketing de la vacuna VPH

Un nutrido grupo de asociaciones relacionadas con la salud pública y los derechos de la mujer han promovido una campaña de desacuerdo con la entrega del Premio Príncipe de Asturias (PPA) de Investigación Científica y Técnica de 2009 a los investigadores que desarrollaron la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH), presentada por la Asociación contra el cáncer de cuello de útero y la Asociación para la prevención del virus del papiloma humano.

Algunas de las razones que esgrimen son:

1.- Con frecuencia la investigación en salud no responde a verdaderas necesidades sociales, sino más bien a intereses económicos de quien las desarrolla, por eso cada vez más voces se alzan pidiendo una investigación en salud independiente de las empresas farmacéuticas. Por otra parte, la disponibilidad de un producto sanitario no implica que tenga necesariamente un impacto positivo en la salud de la población, sino que puede suceder lo contrario, como es el caso, entre otros muchos, del medicamento Vioxx, comercializado por Merck, la misma empresa que comercializa una de las vacunas contra el VPH.

2.- Desde que se aprobó la introducción de la vacuna contra el VPH en nuestro país, miles de profesionales, sociedades cientificas, asociaciones de mujeres y otros grupos con interés por la salud han solicitado una moratoria en la aplicación de la vacuna. La petición, firmada por catedráticos de salud pública y epidemiología, entre otras más de 8.850 firmas, argumenta:

-No existe epidemia de cáncer de cervix en España. La incidencia de este cáncer es una de las más bajas de Europa y del mundo por lo que este cáncer no se considera una prioridad sanitaria en nuestro país y su pertinencia coste-efectividad todavía no está demostrada.

-Dado el poco tiempo de estudio de la vacuna, no se conocen los efectos adversos a largo plazo de la misma, aplicada a grandes poblaciones.

-La vacuna no ha sido estudiada en la población de niñas a la que está dirigida, lo que ha llevado a una de las investigadoras principales de la vacuna a considerar su aplicación “un gran experimento de salud pública”. Sus palabras se han visto tristemente corroboradas por los recientes casos de dos niñas en Valencia con diagnóstico todavía poco convincente.

-La vacuna, que sólo protege contra dos de las cepas de alto riesgo de contraer cáncer, ha sido comercializada argumentando que estas son las cepas que producen el 70% de los cánceres de cervix. Estudios independientes han puesto en entredicho la supuesta prevalencia de estos serotipos en España, haciéndolos responsables de un porcentaje mucho menor de casos de cáncer.

3.- También ha sido reiteradamente denunciada, en nuestro país y en otros muchos países del mundo, el tono de la campaña publicitaria de la vacuna que, además de engañosa, ha sido calificada como chantajista y falta de ética por muchas personas y como la campaña del marketing del miedo por los/as periodistas.

4.- La concesión del Premio Nobel de Medicina al descubridor de la relación entre el VPH y el cáncer de cervix, se vio empañada por las noticias en la prensa, en las cuales de desvelaban las vinculaciones existentes entre dos miembros del jurado encargados del fallo de los premios Nobel con una multinacional farmacéutica ligada a las vacunas, hecho investigado por la fiscalía sueca.

Las promotoras de esta campaña de desacuerdo consideran que conceder los Premios Príncipes de Asturias es “una acción más del marketing de la industria que comercializa la vacuna y advertimos que otorgar el premio en estas circunstancias abriría una gran duda en el prestigio y la trayectoria de los PPA”. Las asociaciones que suscriben esta otra “moratoria” son: Red-Caps- Asturias, Tertulia Feminista “Les Comadres”, Abogadas por la igualdad (Asturias), Asociación de mujeres por la salud Nielda, AFA, Espacio Experimental de Mujeres, Colectivo Escuela No-sexista, CGT-Oviedo, TríbadAS/Xega, CC.OO. Enseñanza Asturias, Amdas la Fonte, Associació de dones de les Illes Balears per a la salut, Plataforma No Gracias, Equipo CESCA de Madrid o Federación de Asociaciones para la Defesna de la Sanidad Pública, entre otras.

Más info: El caso Vioxx se narra en profundidad en Traficantes de salud, que también dedica un capítulo monográfico a las multinacionales farmacéuticas Merck, Sanofi Aventis, GlaxoSmithKline, productoras de las dos marcas de la vacuna VPH.