Las familias de las afectadas por la vacuna VPH preparan acciones judiciales

Carla y Raquel han puesto nombre a la desgracia. Como saben, son las dos muchachas que permanecen en el Hospital Clínico de Valencia tras vacunarse con Gardasil (de la entente empresarial Sanofi Pasteur Merck), el preparado farmacológico contra el virus del papiloma humano. Acabo de hablar con el portavoz de ambas familias, el médico Vicente Herreras y cuenta que parece que las jóvenes están mejor, sin convulsiones al menos. Esto anima a las familias, que como pueden imaginarse están sin vivir desde que hace un mes las niñas sufrieran los efectos adversos. Herreras y las familias hablan y actúan de un modo prudente pues desde que comenzó esta pesadilla para ellos se han sucedido los altibajos, mejoras y recaídas de las pacientes de manera constante. Eso sí, el doctor tiene muy clara la relación causa efecto de la vacuna que afectó a las dos muchachas con sólo 48 horas de diferencia y con los mismos “efectos colaterales”. “La carga de la prueba debe recaer en quien tenga interés en demostrarla”, me ha comentado.

Lo cierto es que durante este mes se han publicado muchas cosas y algunas de ellas no muy bien intencionadas, como si fueran los familiares de las afectadas los que tuvieran que demostrar que ha sido la vacuna Gardasil la que les ha producido los daños que ahora sufren. Pero ya les adelanto que las familias no se chupan el dedo y saben de los movimientos poco éticos que hay entre bambalinas. ¿Quién tiene interés en demostrar esa relación causa efecto? ¿El laboratorio? Merck ya sembró un siniestro precedente al ocultar a las autoridades sanitarias los efectos adversos que podían ser mortales de su fármaco Vioxx. Sanofi Aventis todavía tiene juicios pendientes por el caso Agreal. ¿El Ministerio de Sanidad que, por decirlo de un modo suave, ha tardado en ponerse en contacto con los familiares?

De momento, para los curiosos, digo, las familias no han recibido presiones de ningún tipo. Sólo faltaría. Son conocedoras que en estos casos, siempre se repite la misma historia cuando estalla un escándalo provocado por medicamentos. Los laboratorios disfrutan hasta que amaina el temporal de unas vacaciones en la luna; con tal de no dar más publicidad al caso quietos parados. Por el momento, los padres de las pacientes, ayudados por su portavoz y los allegados están recogiendo toda la información posible sobre la vacuna, su funcionamiento, sus efectos adversos y otros casos similares ocurridos en el mundo, así como tratamientos posibles para que las chicas mejoren. El material lo va recibiendo su equipo de abogados para estudiar la posibilidad de iniciar acciones judiciales.