Las redes que intentan manipular a médicos y pacientes I

Durante los últimos años se ha extendido por el ámbito sanitario un fenómeno preocupante como es el de la financiación por parte de los grandes laboratorios farmacéuticos de asociaciones de pacientes cuyo objetivo es promocionar de manera encubierta los medicamentos de los primeros. El último número de la revista Discovery DSalud publica un trabajo de investigación que demuestra la existencia de redes creadas al albur de los intereses corporativos con el objetivo descrito. En estas tramas -perfectamente legales, por otra parte, aunque de dudosa ética-, están implicados partidos políticos, fundaciones, universidades, laboratorios, centros de investigación, asociaciones de enfermos y otras instituciones cuyo objetivo básico es manipular a médicos y enfermos con el fin de “educarlos” sobre las “enfermedades” para que éstas se afronten desde una óptica puramente mercantilista.

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La Comisión Europea discute durante los últimos meses una nueva directiva que podría permitir que la industria farmacéutica pueda hacer publicidad de sus medicamentos de receta, algo que podría poner en peligro la salud pública. Por ello, los laboratorios han movilizado a su favor al Foro Europeo de Pacientes, una coalición de asociaciones de pacientes de diversas enfermedades a la que pertenece el Foro Español de Pacientes (FEP) que dirige Albert Jovell, médico catalán que reconoce públicamente que parte de sus actividades las financian las farmacéuticas, y la Federación Internacional de la Diabetes. Uno de los proyectos más llamativos creados en los últimos años para “educar” -y cuando digo “educar” es porque eso es literalmente- es la llamada Universidad de los Pacientes. Se trata de una institución financiada por once farmacéuticas, además de por la Generalitat de Catalunya y la Universidad Autónoma de Barcelona, donde tiene su sede. ¿Quién es su principal impulsor? El médico antes citado: Albert Jovell. Hablamos de una singular “universidad” orientada no a futuros profesionales de la salud sino a pacientes, familiares, cuidadores, voluntarios y ciudadanos en general:

Atenderá -explicaron sus responsables durante su presentación- las necesidades de información, conocimiento sobre salud y manejo de la enfermedad de los enfermos y las personas que les rodean”.

La excusa que se da a este tipo de iniciativas suele ser que las personas enfermas tienen también el derecho de ser “informadas y formadas” por las compañías farmacéuticas con apoyo de las administraciones. Jovell lo justifica así:

Hoy existe un nuevo modelo de paciente con un mayor grado de implicación en las estrategias de responsabilidad y abordaje de la enfermedad que reclama este tipo de recursos”. 

¿Un nuevo “modelo de paciente”?  La realidad es que existen muchos modelos de pacientes: ¡uno por cada ciudadano! Estas “escuelas” son muy interesantes para los laboratorios pues permiten convertir a los enfermos en auténticos “pacientes”, es decir, en gente dispuesta a ser realmente paciente, sin ejercer su espíritu crítico. con sus médicos y sus tratamientos farmacológicos. ¿Los benefactores de esta idea?: Abbott, Almirall, Amgen, Fundación AstraZeneca, Esteve, Ferrer, Janssen-Cilag, Merck, Sharp and Dohme (MSD), Novartis, Pfizer, Roche y Sanofi Aventis además de la Fundación Salud, Innovación y Sociedad -patrocinada por Novartis- y Aproafa (Aula de Promoción de la Asistencia Farmacéutica).

La llamada Universidad de los Pacientes cuenta con numerosas aulas bautizadas de manera tan curiosa como las dedicadas a “Salud y mujer”, “Docencia médica”, “Derechos de los pacientes” o “Ética y política sanitarias”. Y no sólo eso: casi todas han sido bautizadas con nombres que incorporan los de las empresas patrocinadoras. La idea es “enseñar” en ellas lo que los pacientes “deben saber” sobre las enfermedades; bueno, al menos sobre las económicamente más interesantes para ellos. En pocas palabras, si usted acude allí se encontrará con el “Aula Novartis de Asma”, el “Aula Almirall de Enfermedades Respiratorias”, el “Aula Roche Farma de Cáncer”, el “Aula Almirall de Depresión”, el “Aula Jansse-Cilag de Salud Mental”, el “Aula Abbott de Dolor”, el “Aula Abbott de Ética”, el “Aula Jansse-Cilag de TDHA”, el “Aula MSD de Diabetes”, el “Aula Sanofi Aventis de Obesidad” o el “Aula Novartis de Salud Cardiovascular”.


Ante mi asombro pregunté al doctor Jovell si esto no suponía un obvio conflicto de intereses, que todas las aulas llevasen el nombre de un gran laboratorio. Me respondió:

No hay conflicto de intereses porque la Universidad de los Pacientes recibe financiación de múltiples fuentes dentro del ámbito de la responsabilidad corporativa social e institucional. Ninguno de nuestros proyectos implican la promoción de ningún producto ni éstos se anuncian en los sitios webs”.

Esta “universidad” es una iniciativa de la que el Partido Socialista de Cataluña (PSC-PSOE) dice esperar más fruto aún que el obtenido de los foros español y catalán de pacientes. Claro que según explicó una profesional sanitaria que trabajó casi una década para la Generalitat

“una de las principales actividades de esta ‘universidad’ es organizar presentaciones de la Consejera de Sanidad, Marina Geli”.

Jovell, máximo responsable del Foro Español de Pacientes, está secundado por la vicepresidenta de la misma entidad, María Dolors Navarro Rubio… su mujer. Quise conocer por qué apoya la polémica directiva europea que permitiría a los laboratorios farmacéuticos hacer publicidad de sus fármacos dirigiéndose directamente a los enfermos. El doctor me contestó:

El foro defiende que todos los agentes de salud, incluyendo la industria, puedan informar a los pacientes. Tal y como se propuso en la Declaración de Barcelona. Obviamente esa información ha de ser veraz y contrastable. En todo caso el foro no apoya la publicidad directa al consumidor por lo que se tendrá que determinar la diferencia entre información y publicidad”.

La citada Declaración se publicó hace unos años con motivo de una reunión de asociaciones de pacientes organizada por la Fundació Biblioteca Josep Laporte… que también la dirige él y está patrocinada por la multinacional Merck. El Foro Español de Pacientes representa a 609 organizaciones de enfermos y voluntarios que sumarían unos 290.000 miembros. Entre ellas, la Asociación Española Contra el Cáncer, la Federación de Diabéticos Españoles, la Federación Española de Enfermedades Raras, la Fundación Española del Corazón, la Fundación de Hipercolesterolemia Familiar y la Liga Reumatológica Española. De hecho esas seis son las que integran el capítulo de miembros fundadores pero hay otras organizaciones destacadas más en ella: la Asociación Española de Afectados por Linfomas, la Asociación Española de Alérgicos a Alimentos y Látex, la Asociación Española de Trasplantados, la Confederación Española de Familiares de Enfermos de Alzheimer y la Federación Española de Hemofilia.


Este Foro se ha convertido en la voz “oficial” de los pacientes en España. Y está apoyado abiertamente por el Partido Socialista de Cataluña (PSC), acusado por ello de consentir que las numerosas organizaciones que no controla la industria farmacéutica se hayan quedado sin voz. Jovell -miembro de la Real Academia de Medicina de Cataluña- mantiene estrechas relaciones con las grandes multinacionales farmacéuticas. Eso tiene premio. En concreto el de la Fundación Farmaindustria –el lobby de la patronal española de farmacéucas-, que se lo otorgó por su labor al frente del Foro. Premio corporativo al menos doble: también ha recibido el galardón Reflexiones a la opinión sanitaria que concede la compañía AstraZeneca, la del Caso Nobel, ¿recuerdan?


Más info: en la publicación Discovery DSalud, disponible en todos los kioskos.

En Traficantes de salud: Cómo nos venden medicamentos peligrosos y juegan con la enfermedad

En unos días ofreceré un segundo adelanto de este extenso reportaje.

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