Afectados por la contaminación electromagnética replican al científico que duda de ella

 
Hace unas semanas Punto Radio de Bilbao entrevistó al catedrático de bioquímica de la Universidad del País Vasco (UPV) Félix Goñi sobre la contaminación electromagnética y sobre los impactos de la misma en la salud de las personas. Lo mejor es escuchar la entrevista que ha creado estupor entre las personas afectadas por los campos electromagnéticos y las radiaciones provenientes, sobre todo pero no en exclusiva, de las antenas de telefonía móvil. Goñi niega que los campos electromagnéticos y las radiaciones que emiten las antenas de telefonía o los propios aparatos dañen la salud. 



Desde la Asociación de Afectados por Campos electromagnéticos (ACACEM) me envían “algunas de las realidades” que el científico “no quiso apreciar”, siempre según esta organización ciudadana. ACACEM cita que el Parlamento Europeo emitió una Resolución el 4 de septiembre de 2008 sobre la Revisión intermedia del Plan de Acción Europeo sobre Medio Ambiente y Salud 2004-2010. De ella extraigo tres puntos:
  • 21.  “Manifiesta gran interés por el informe internacional Bio-Iniciativa sobre los campos electromagnéticos, que resume más de 1.500 estudios dedicados a este tema, y cuyas conclusiones señalan los peligros que entrañan para la salud las emisiones de telefonía móvil, tales como el teléfono portátil, las emisiones UMTS-Wifi-Wimax-Bluetooth y el teléfono de base fija DECT”.
  • 22. “Constata que los límites de exposición a los campos electromagnéticos establecidos para el público son obsoletos, ya que no han sido adaptados desde la Recomendación 1999/519/CE del Consejo, de 12 de julio de 1999, relativa a la exposición del público en general a campos electromagnéticos (0 Hz a 300 GHz), lógicamente no tienen en cuenta la evolución de las tecnologías de la información y la comunicación, las recomendaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente o las normas de emisión más exigentes adoptadas, por ejemplo, por Bélgica, Italia o Austria, y no abordan la cuestión de los grupos vulnerables, como las mujeres embarazadas, los recién nacidos y los niños”.
  • 23. “Pide, por tanto, al Consejo, que modifique su Recomendación 1999/519/CE, con el fin de tener en cuenta las mejores prácticas nacionales y fijar así valores límite de exposición más exigentes para todos los equipos emisores de ondas electromagnéticas en las frecuencias comprendidas entre 0,1 MHz y 300 GHz”.
ACACEM también cita el informe Interphone de la Organización Mundial de la Salud, “cuyos resultados preliminares, publicados el día 8 de octubre de 2008, admiten la relación entre las ondas del móvil y el cáncer, especialmente el glioma”, señalan. Desde esta asociación de afectados sepreguntan: ¿Por qué el señor Félix Goñi habló sin tener estas informaciones en cuenta? Parece oportuno el intento de poner científicamente las cosas en su sitio”.