Afectadas por el medicamento Agreal protestan en el Congreso de los Diputados

La semana pasada dos mujeres, María Ascensión Mirete y María del Carmen Martínez, portavoces de la Asociación Enfermas del Agreal, afectadas por el medicamento para los sofocos de la menopausia, producido por el laboratorio Sanofi Aventis, acudieron al Congreso de los Diputados. Cuando el presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero abandonaba el estrado y Rajoy, jefe de la oposición, se disponía a hablar, lanzaron al hemiciclo algunas de las pastillas de medicamento y profirieron gritos reclamando una mejor atención sanitaria. En esta entrevista explican sus motivos.
 
-¿Qué motivo os ha llevado a realizar esta protesta?

-Nos hemos dirigido en numerosas ocasiones al Ministerio de Sanidad y Consumo, a la Agencia Española del Medicamento, a la Fiscalía General del Estado o al Defensor del Pueblo para denunciar el Caso Agreal. Hemos pedido reuniones con el ministro de Sanidad, Soria, y las señoras Avendaño, directora de la Agencia Española de Medicamentos y Pagés, Asesora del Gabinete del Subsecretario de Sanidad. Los médicos no nos quieren atender en relación con el medicamento (que tiene como principio activo Veralipride, hemos tenido que ser nosotras las que llevamos la orden de retirada del medicamento (a los doctores) porque ellos no sabían nada. Estamos enfermas de por vida.

 

 
-¿Por qué habéis elegido el Congreso de los Diputados?

-Era el primer día de Pleno después de las vacaciones y acudimos al Congreso porque ya no tenemos manera de ser atendidas y nuestra indignación es muy grande.

 

-¿Qué efectos nocivos o secuelas os ha provocado el medicamento Agreal, del que sois víctimas?

-Parkinson, disquinesias tardías, temblor esencial, depresión mayor, acatisia (movimientos anormales incontrolables), dolores de cabeza, tensiones musculares, arritmias, síncopes, prolongación del intervalo QT (Dilatación auricular en el corazón), síndromes extrapiramidales, etc. Nos han dado un antipsicótico que nos ha manipulado el hipotálamo para variar nuestro ritmo habitual de temperatura corporal.

Los doctores de la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid), Dra. Mª Teresa Alfonso Galán, Dr. D. Antonio Piga Rivero y Dr. D. Mariano Betés de Toro, han realizado un estudio exhaustivo sobre el medicamento Agreal y llegan a la misma conclusión que el equipo de expertos de la Agencia Europea del Medicamento: “Con los tratamientos con Veralipride se han descrito reacciones adversas somáticas y psíquicas”. 
 

-¿El medicamento está retirado de todos los países?

– No, sólo de los países integrantes de la Unión Europea (por orden de la Comisión Europea), Argentina, Brasil, Colombia, Uruguay, Chile y Perú.

 

 

-¿En el resto del mundo se vende aún?
-Sí, sabemos que se sigue vendiendo en México, en Marruecos, y más países de África y Asia. Hemos escrito a los Departamentos de Sanidad de México y Marruecos pero no hay contestación. En México sabemos que hay muchísimas afectadas y que hay mujeres que ya se están movilizando para su retirada pero la contestación que han recibido es que no saben de casos de afectadas por el Aclimafel (como se denomina Agreal en México). En Francia también sabemos que muchas afectadas se han movilizado y están luchando porque se las reconozca y atienda.
 
-Ha habido sentencias de los juicios celebrados, ¿cuántas mujeres lo han denunciado y cómo se están desarrollando los juicios?

-Sí, hay muchas sentencias, seis de ellas han dado la razón a las enfermas por el Agreal, pero muchos juicios se han perdido por no llevarlo en condiciones los abogados. Mientras que el laboratorio Sanofi Aventis presenta sus “pruebas de médicos”, a las afectadas se las ha llevado sin saber defenderlo, no se presentan todos los estudios que hay. Ahora hay en espera un juicio por lo penal en Barcelona y otro por lo contencioso administrativo en Madrid.

 

-¿Qué le pedís al Gobierno de Zapatero?

-Pedimos en principio una reunión con el Ministro de Sanidad para que nos pongan una unidad multidisciplinaria en cada Comunidad Autónoma para todas las afectadas y no ser repudiadas en las consultas médicas. Queremos también que nos den copia de la “ficha técnica” del medicamento que no aparece, la autorización del medicamento del año 1983 y explicaciones de porqué el laboratorio Sanofi Aventis se le dan ayudas gubernamentales y fiscales mientras que a nosotras nos ignoran totalmente. En pocas palabras, que se responsabilice ante todas las mujeres que se hayan visto afectadas en su salud, trabajo o relaciones familiares y sociales por la falta de rigor en el seguimiento de la evolución del tratamiento del Agreal. Queremos ayudas sociales, tanto médicas como económicas ya que por razón de edad y secuelas, nos vemos y nos hemos visto imposibilitadas a un trabajo tanto dentro como fuera de casa. Así lo hemos expuesto en el manifiesto entregado el mismo día 10 de septiembre en el Congreso de los Diputados.