El precio de los medicamentos

Una de las estrategias que utilizan los lobbies industriales es la presión sobre científicos y académicos que realizan averiguaciones que no convienen a los intereses del sector. Esto ocurre, por ejemplo, con el lobby de la telefonía móvil y la contaminación electromagnética o el del sector químico, ciertos científicos españoles como Nicolás Olea, de la Universidad de Granada o Julio Gómez-Perretta y Manuel Portolés, del Hospital La Fe de Valencia, lo han sufrido en sus carnes. Como profesor de la Universidad Kennedy de Buenos Aires (Argentina), Eduardo M. Cocca enseñaba cinco asignaturas, entre ellas Ejercicio y Administración Farmacéutica. Como él mismo explica: “tenía más de 50 excelentes alumnos, inquisitivos, ávidos de adquirir conocimientos. Mi misión, además de enseñar Legislación Farmacéutica, era explicarles cómo es esta actividad comercialmente”.
 
Tal es así, que como trabajo práctico averiguaron al azar el costo de un preparado que se utiliza como descongestivo nasal en gotas, droga a base de nafazolina que lleva más de 40 años en el mercado. Consultado el proveedor más importante para la industria farmacéutica, contestó que el costo por frasco era de 0,03 centavos y que se vende por 11,25 pesos. “Esto significa un beneficio por unidad del 37.500%, algo que no tiene parangón con ninguna actividad lícita”, indica el maestro.
 
El 5 de junio de 2007, el profesor Cocca fue invitado a una conferencia en la Cámara de Diputados de la Nación, donde se realizaron unas Jornadas sobre “Ética y Medicamentos”. Al evento, asistieron legisladores, funcionarios de los gremios profesionales, representantes de las patronales farmacéuticas, farmacéuticos y otros profesionales sanitarios. Finalizada la jornada podían exponerse posiciones de cada uno que quisiera hablar: “Yo fui uno de ellos -narra el catedrático- y en particular me dirigí a las Cámaras de la Industria, a los que tenía a pocos metros. El drama, expliqué, es la accesibilidad de nuestro pueblo a los fármacos, se nos mueren compatriotas, en particular niños, muchos de ellos muy pequeños y esta gente sin ninguna culpa gana el 37.500%. Esto es un escándalo de proporciones y el Estado debe y puede solucionarlo, no puede hacerse el distraído”.

Altos funcionarios censuran para proteger los intereses de determinados laboratorios farmacéuticos

La respuesta a las palabras de Cocca no se hizo esperar, no para intentar solucionar el tema sino para quitárselo de enmedio. “Me citó mi Decano, el doctor Capón Filas y la directora de Farmacia, farmacéutica Magariños, y con un discurso Kafkiano e hiriente, me quitaron la cátedra de Farmacia. Días después todas las demás. No estoy arrepentido, no puedo ser cómplice de tamaño despropósito”, concluye este profesional, que no ha tenido inconveniente en publicar su último sueldo: 231 pesos, aguinaldo incluido.

 
Esto demuestra una vez más que en cualquier país puede existir democracia de hecho al mismo tiempo que la censura sobre quienes cuestionan el orden establecido intenta borrar del mapa las voces honestas que denuncian las injusticias.

Chapapote para los extremeños

El pasado viernes, sábado y domingo, tuve el primer y feliz encuentro en tierras extremeñas con ciudadanos y ciudadanas preocupados por la instalación, en la fértil comarca de Tierra de Barros, de una refinería petroquímica. Desplazarme hasta allí para presentar mis libros ha sido el motivo por el que no he atendido este blog durante ese tiempo (http://www.regiondigital.com/modulos/mod_periodico/pub/mostrar_noticia.php?id=68909). Pero ha merecido la pena. Y tanto.
 
Los balcones de Villafranca de los Barros expresan su rechazo a la construcción de una refinería e industrias afines en la comarca
 
Quienes me conocen saben que me cuesta hacer “la pelota”, mi timidez tiene buena parte de culpa en ello. Pero lo cierto es que extremeños y extremeñas me han dispensado una acogida muy, muy cálida y han mostrado por los dos libros un interés extraordinario.
 
Al tener buena parte de mi familia en tierras pacenses intuía que las cosas funcionarían bien por allí pero mis anfitriones eso lo desconocían. Que el libro Conspiraciones tóxicas tenga un capítulo llamado Chapapote extremeño, que trate también los asuntos turbios que rodean a la central atómica de Almaraz o que destaque los nuevos movimientos sociales de contestación al poder en la región, era un aliciente claro para los habitantes de esta comarca extremeña. Mi otro trabajo en formato libro, Traficantes de salud, ha vendido más ejemplares que en cualquier otro punto del Estado de los muchos a los que acudo con frecuencia desde el pasado mes de febrero en que lo presenté.
 

El público de Mérida demostró un alto conocimiento y compromiso con los temas de salud y ecología (Foto: PCRN)
 
El interés por lo que está sucediendo en su tierra, y en la Tierra, por lo que se refiere a los temas de salud y ecología que está mostrando la población extremeña supera a la media española. Y los asuntos por los que preguntaron en las dos presentaciones que hice, Mérida y Villafranca de los Barros, me hablan de una tierra en estado de agitación. Una tierra que se niega a ser colonizada culturalmente por el desarrollismo y a que otros decidan qué es lo que les conviene.
 
La población extremeña, sobre todo la más afectada, la que vive en Tierra de Barros, conoce en profundidad la trama de poder que rodea al desarrollo de la planta de refino que impulsan el empresario nº1 de Extremadura, Alfonso Gallardo, y los números 1 de su Gobierno regional, con Juan Carlos Rodríguez Ibarra a la ex cabeza y con Guillermo Fernández Vara ahora en la presidencia.
Tanto en Mérida como en VIllafranca desgranamos las relaciones de parentesco y sentimentales del círculo de Gallardo y los altos jerarcas del partido, el PSOE, que es quien gobierna en Extremadura desde hace 25 años.  

El empresario más poderoso de Extremadura y el Gobierno del PSOE impulsan en dicha región una refinería petroquímica

Pero además de este, que como es lógico es el problema que se cierne sobre sus cabezas (y pulmones y vides y olivos, etc) que más preocupa a estos vecinos, se interesaron mucho por las prácticas de la industria farmacéutica que ilustra Traficantes de salud. Y también por el funcionamiento actual de los medios de comunicación. Esto me sorprendió, de nuevo, gratamente.

En general, la crisis de identidad y credibilidad que vive hoy el periodismo es algo que despierta la curiosidad de muchos ciudadanos en toda España pero en Extremadura -por las especiales, por difíciles- condiciones en las que trabajan periodistas y medios que desean ser independientes, es un debate que está de manera cotidiana en la calle. Y es que la existencia de medios amordazados, como ocurre en la tierra extrema y dura, son un signo de falta de democracia, de totalitarismo (con urnas, si se quiere).

 

Villafranca de los Barros es un pueblo decidido a luchar por un futuro que no sea químico tóxico (Foto: PCRN)

Preocupa mucho a las personas que se oponen a la construcción de la planta petroquímica, agrupadas, sobre todo, en torno a la Plataforma Ciudadana Refinería No (PCRN), el destrozo cultural que puede producir esta instalación en una tierra que vive mayormente de la actividad agropecuaria y de su relación con el entorno. Se dejan notar en Extremadura también, una región que desde mi punto de vista tiene la suerte de haber llegado tarde a la industrialización (y por ello con voluntad política podría situarse a la cabeza de Europa en cuanto a un modelo de desarrollo ecológico) el impacto social de la sociedad de consumo.

La alienación que esta provoca presiona muy fuerte sobre la cultura extremeña, que va adaptándose a los mercados globales regalando su bagaje histórico, conquistado con el esfuerzo de sus trabajadores. Qué duda cabe que lo que Alfonso Gallardo S.A. y el Gobierno regional tratan de impulsar va en esta línea y responde, como el propio modelo de globalización capitalista, a intereses privados que no tienen ningún escrúpulo es pasar por encima del interés público.

Compartir estos dos días con tantos extremeños comprometidos con su/nuestra tierra ha sido muy emocionante y espero que la próxima vez que los visite me regalen muchas más buenas noticias.

Abogados que hacen lobby

El lobby farmacéutico, contábamos ayer, trata de cambiar las leyes que en este momento prohíben hacer publicidad convencional de los medicamentos. Para ello cuentan con la inestimable ayuda, entre muchas otras, de la Asociación Española de Derecho Sanitario, que ha organizado foros para discutir lo que denominan “derecho a la información”, de los pacientes, claro. Esta es una manera sutil de hablar de publicidad directa al posible consumidor de fármacos que, por cierto, viene importada de Estados Unidos.
 
Edificio del Capitolio, sede del Senado de EE.UU., donde en el siglo XIX nació el fenómeno lobby
 
Plataformas como la citada organizan con regularidad foros para discutir sobre este derecho que, entienden, es el derecho de los laboratorios a utilizar cualquier medio -hacer publicidad de remedios farmacológicos como si de inocentes chupa chups se tratara- para conseguir el fin de la mayor cantidad de beneficio posible; salud pública mediante.
 
Por ejemplo, en 2006, esta asociación celebró su XIII Congreso Nacional de Derecho Sanitario en el Colegio Oficial de Médicos de Madrid (http://www.aeds.org/frames/frame2.htm). Dicha actividad fue patrocinada, al menos en parte, por laboratorios como AstraZeneca o Merck, Sharp and Dohme (MSD). En concreto, Merck tenía un Taller de Trabajo MSD bajo el títutlo: La información al paciente, ¿un derecho pleno?
 
Uno de los ponentes de dicho evento fue Xavier Badía, ejecutivo de la multinacional de marketing farmacéutico IMS Health. Badía desarrolló el trabajo Perspectiva socioeconómica de la información al paciente. La firma estadounidense International Marketing Services Health (IMS) vende a las compañías farmacéuticas, a precios elevadísimos, informaciones sobre qué recetan los médicos y con qué asiduidad. Esta información privilegiada es muy importante para el departamento comercial de cualquier laboratorio. Éstos pueden así dirigir a sus visitadores médicos directamente a los galenos que son más fáciles de seducir para que receten sus productos (generalmente mediante regalos y otros estipendios; en ocasiones se hace directamente con dinero a cambio de recetas). Informaciones como las que vende IMS Health sirven luego a los grandes laboratorios para rizar el rizo e intentar que los médicos receten ciertos medicamentos para dolencias para los que no están aprobados, con el consiguiente peligro que puede representar esta práctica para la salud de sus pacientes, precisamente.
 
Otro ponente de dicho Taller MSD fue Albert Jovell Fernández, presidente del Foro Español de Pacientes, que dictó la conferencia El nuevo modelo de paciente: La democratización de la información al paciente. Jovell fue entrevista recientemente por el diario español Público. La entrevistadora le recordó que su asociación está financiada en parte por los laboratorios. Él respondió: “Nuestra financiación es, sobre todo, pública. También nos apoya la Generalitat de Catalunya. El resto está muy repartido entre muchos laboratorios y fundaciones y nunca hemos influido en promover ningún tipo de intervención” (http://www.publico.es/ciencias/020478/deberia/centros/salud/abiertos/24/horas/dia)
En EE.UU. los anuncios publicitarios han creado grandes presiones a los médicos ya que los pacientes llegan a la consulta exigiéndolos, narra un profesional sanitario desde aquel país. El gasto en publicidad es enorme lo cual encarece el precio de los medicamentos. “Ya no es sólo la industria farmacéutica la que presiona sino también el sector publicitario que es fortísimo. Las cadenas de televisión también se benefician de la publicidad”.
 
En suma, existen muchos intereses en juego para conseguir publicitar los fármacos de receta al ciudadano y este tiene todas las de perder si estos lobbies lo consiguen.
 

Existen lobbies de abogados que presionan para que pueda hacerse publicidad de los fármacos que necesitan receta

Peligrosos niños meones

¿Serán meones los niños? Criaturas. ¿Serán peligrosos algunos medicamentos para “curar” a los niños meones? La Agencia de Medicamentos de Estados Unidos, la Food and Drugs Administration (FDA), ha publicado una nota informativa sobre los cambios que ha exigido en los fármacos con el principio activo desmopresina. Éste es consumido desde hace muchos años por niños y niñas que tienen problemas de continencia urinaria. Infantes que se mean en la cama, vaya.
 
El desequilibrio en los niveles de sodio provocados por la desmopresina ha matado al menos a dos personas, desconocemos si eran niños, sus mayores consumidores
 
El problema que tras tantos años de uso se ha comprobado que genera este fármaco, es que participa en el desequilibrio de los niveles de sodio en el cuerpo. Este elemento es muy importante para, por ejemplo, la transmisión neuronal. De ahí que precisamente lo que la FDA ha indicado que provoca son convulsiones. Esta institución, la más importante del mundo en el control de la eficacia y seguridad de los preparados farmacológicos ha documentado al menos dos muertes, aunque no matiza si eran niños.
 
Esta Agencia ha detectado 61 casos de convulsiones relacionados desmopresina. En 36 de ellos se asociaron con la administración intranasal del medicamento. En 25 ocasiones los consumidores fueron niños.
 
Más info:
 
Como explica uno de los farmacéuticos más críticos de nuestro país: “Este es un fármaco cada vez más en desuso. Se utiliza principalmente en pediatría para la enuresis nocturna (los niños que se hacen pipí de noche). En lenguaje llano, lo que ha ocurrido con este principio activo es consecuencia del proceso evolutivo en la comercialización de cualquier fármaco: se pone en el mercado; se detectan efectos desconocidos derivados de su uso y que son de declaración obligatoria por cualquier profesional –médicos, farmacéuticos, laboratorios, etc-. Y eso produce un efecto final: modificación de las indicaciones, del prospecto, de la ficha técnica, su retirada del mercado, cambio de la dosificación o de sus interacciones con otros medicamentos”.
 
Es decir, lo normal en la vida de un medicamento, por eso se insiste tanto en las bondades de los genéricos: llevan más de diez años en el mercado y por tanto se conoce casi todo de ellos. El precio mucho más barato. Y además, es importante es lenguaje pues al poseer una Denominación Común Internacional (DCI) están al alcance de la mayor parte del público.

El farmalobby ataca con la publicidad de medicamentos

La Internacional Society of Drug Bulletin (ISDB), una institución auspiciada por la Organización Mundial de la Salud encargada de velar por la ética de las publicaciones especializadas en medicamentos, ha publicado una declaración contra la publicidad de fármacos al consumidor.
Los laboratorios promueven el consumismo farmacéutico (Foto: Óscar Rivilla)
 
Los lobbies o grupos de presión farmacéuticos presionan en el Parlamento Europeo estos días. ¿Su objetivo? que pueda realizarse publicidad en los medios de comunicación, disfrazada de “información” a los posibles pacientes, sobre medicamentos que necesitan receta para ser comprados.
 
La regulación europea al respecto está pendiente de revisión y las organizaciones sociales sanitarias temen que, como ya ha estado a punto de ocurrir en otras ocasiones, la industria farmacéutica pueda salirse con la suya. La declaración de la ISDB también la han firmado Medicines in Europe Forum, Health Action International (HAI Europe) y Association Internationale de la Mutualité (AIM). El actual marco legislativo ya se interpreta de manera flexible en varios países de la Unión Europea. En marzo 2001, la Comisión Europea -por medio de su Dirección de Empresas e Industria y la Dirección de Salud y Protección del Consumidor- formaron el G-10 un “grupo de alto nivel para la innovación y la provisión de medicamentos”.
El grupo tenía trece miembros; sólo un representante de los pacientes, debatió con los eurocomisarios, los ministros de salud europeos y el presidente del laboratorio GlaxoSimthKline. Fallaron. Pero a finales de 2005, la Comisión Europea reemplazó el G10 por el denominado Foro Farmacéutico. Éste reunió a más actores que el anterior incluyendo cinco federaciones industriales. La lista de miembros del Foro es secreta, nunca se ha publicado.
 
Para que se hagan una idea de las consecuencias sociales que puede conllevar la publicidad directa de fármacos en los medios de comunicación, tengan en cuenta que sólo dos países en el mundo tiene una ley que lo permite, Estados Unidos y Nueva Zelanda. En el primero cada año mueren por los efectos adversos de los fármacos, tanto dentro como fuera de los hospitales, 305.000 personas (http://www.dsalud.com/numero89_4.htm).
 
Las ansias de beneficio económico de las compañías farmacéuticas puede tener gravísimos efectos para la salud pública. Más info: http://www.boletinfarmacos.org/092007/etica_y_derecho_Investigaciones.asp

Maneras de construir

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, ha anunciado que durante la próxima legislatura se van a destinar 9.000 millones de euros a la “rehabilitación energética” de edificios. Esto consiste en hacer ciertas reformas en las construcciones realizadas antes de que entrara en vigor, en 2006, el Código Técnico de Edificación (CTE). Se pretende así ahorrar energía y conseguir eficiencia energética, es decir, un mejor uso de la energía disponible. Cambio climático manda. Pero tan loable y necesaria empresa no esconde que el CTE nació tímido, muy tímido, pues para no “tocar” ciertos intereses empresariales del sector constructivo se aporbaron con él algunas medidas que poco tienen que ver con la ecología. 

Típico cortijo alpujarreño ejemplo de construcción integrada en el medio ambiente (Fotos: Miguel Jara)

En el apartado denominado Salubridad, página HS-i, puede leerse: “Higiene, salud y protección del medio ambiente” tratado en adelante bajo el término salubridad, consiste en reducir a límites aceptables el riesgo de que los usuarios, dentro de los edificios y en condiciones normales de utilización, padezcan molestias o enfermedades.

Como indica un experto en alternativas constructivas ecológicas: “pretenden que nos creamos que su misión es la de proteger la salud y el medioambiente. En la página HS1-21 nos recetan los plásticos Bituminosos, PVC, EPDM y las poliolefinas. Los ‘normalizan’ con ciertas normas españolas ad hoc y con un coste simbólico, la mayoría de las veces subvencionado. Además, todos los materiales que se apartan de estos -químicos sintéticos y peligrosos para la salud, como se ha publicado en numerosas ocasiones-, están grabados por un Documento de Idoneidad Técnica (DITE) y con un coste aproximado de 30.000 € al solicitarlo, 6000 € en concepto de cuota de mantenimiento anual y a los cinco años volvamos a empezar de nuevo”. Es decir, se disfraza de ecológico un CTE que no lo es, desde el punto de vista de que fomenta el uso de materiales tóxicos para las personas y el medio ambiente, al tiempo que se “castiga” el empleo en construción de materiales verdaderamente ecológicos y sanos.

La utilización de materiales constructivos de la comarca donde se ubica la edificación es una de las claves de la ecología de una vivienda

La presión industrial, sobre todo del sector químico, ha conseguido que en muchos casos los citados intereses hayan marcado las pautas del “desarrollo”, sin tener en cuenta el principio de precaución.
En numerosas ocasiones, los profesionales y las administraciones se han rendido ante las propuestas de la industria del ramo. Algunos productos utilizados en la construcción son altamente dañinos para las personas y por supuesto para el medioambiente, y se han utilizado y se utilizan sin reparos.
Algunos ya se están proscritos, como el amianto y ciertos aditivos del cemento como el cromo, aunque estos productos cancerígenos existen y existirán por mucho tiempo en multitud de edificios.

En bioconstrucción suelen emplearse formas que imitan a la naturaleza

 

Otros continúan utilizándose como el citado PVC, las lanas de roca, los compuestos químicos de las pinturas y barnices, el aluminio, los aditivos de cementos y yesos o los aislamientos sintéticos derivados del petróleo. Muchos de ellos conllevan un desgaste enorme para nuestro planeta, gastos no cuantificados por ahora. No, definitivamente con el CTE se ha perdido la ocasión de impulsar la utulización de técnicas y materiales de bioconstrucción, tanto para la rehabilitación de los edificios ya existentes como para las nuevas edificaciones.

Existen empresas y profesionales que apuestan por una construcción lo más ecológica posible (teniendo en cuenta que cualquier construcción implica en sí mismo destrucción: allí donde construyamos un edificio, por muy ecológico que sea en su diseño y materiales, no volverá a crecer la hierba, literalmente).

Pero aún advirtiendo dicha realidad, es cierto que es posible una construcción de bajo impacto ambiental, de gran ahorro y eficiencia energética, que utilice energías limpias, que aplique criterios de geobiología y búsqueda del buen sitio en su ubicación y que utilice materiales sanos para las personas y para el entorno natural. Es lo que conocemos por bioconstrucción.

Los conspiradores tóxicos

La Iniciativa por la Transparencia en Europa, que ha elaborado el vicepresidente de la Comisión Europea, Siim Kallas -conocida por ello como Iniciativa Kallas- toma la recta final para su aprobación. El proceso está siendo largo y cuenta con no pocas presiones. A finales de la década de 1990, el Parlamento Europeo creó un registro del personal que compone los grupos de presión empresarial, también conocidos como lobbies, acreditados ante el Parlamento mediante una tarjeta de acceso total a sus dependencias, incluidos plenos y comisiones.
 
Jaime Costa, lobbista de la multinacional biotecnológica Monsanto (Fotos: Agencia Dossier)
 
Las filtraciones periodísticas pintan una situación nada halagueña: en la actualidad existen 4.435 lobbistas oficialmente registrados en la Eurocámara. Como contamos Rafael Carrasco, Joaquín Vidal y quien les escribe en nuestro libro Conspiraciones tóxicas: Cómo atentan contra nuestra salud y el medio ambiente los grupos empresariales, con un aforo de 732 escaños, la proporción de lobbistas por eurodiputado es ¡seis a uno! para los primeros.
 
Estimaciones oficiosas comúnmente aceptadas indican que, sólo en Bruselas, la capital de la Unión Europea, operan unos 2.000 lobbies que dan empleo a 15.000 personas, repartidas por los departamentos de “asuntos regulatorios” de las empresas multinacionales, las asociaciones empresariales, ONG´s, agencias de relaciones públicas, consultoras de “asuntos públicos”, bufetes legales e institutos de ideas o “think tanks”.
 
Según el Observatorio Europeo de las Corporaciones (CEO), una fundación anti-lobbies con sede en Amsterdam (Holanda), unas 200 multinacionales han abierto oficina en las cercanías de la Comisión Europea o de la Eurocámara para tratar con ellas asuntos de su incumbencia. Ninguna gran compañía europea, norteamericana o japonesa que se precie de ofrecer sus productos en los mercados internacionales carece hoy de representación en Bruselas.
 
Viaje “turístico” de la organización anti-lobbies CEO por los grupos de presión corporativa de Bruselas
  
Esta misma asociación estima que el gasto del lobbismo empresarial en la capital belga sobrepasa los 1.000 millones de euros al año. Esta es una cifra realmente mareante pero que no ha de extrañar demasiado si tenemos en cuenta que para la petrolera BP o la tabaquera Philip Morris, el alquiler de sus oficinas en la Plaza de Schuman (la misma plaza donde se ubica la Comisión Europea) les cuesta cada año la módica cifra de 300 euros por metro cuadrado.
 
Por todo ello, la Comisión Europea ha lanzado su Iniciativa por la Transparencia Europea, que, entre otras medidas, propone limitar las actividades de estos profesionales ante las instituciones políticas, un registro voluntario de lobbies y lobbistas e incentivos para hacer públicas sus actividades, naturaleza y financiación.
 
La propuesta, elaborada por el comisario europeo para Asuntos Administrativos, Siim Kallas, ha sido rechazada tajantemente por las tres asociaciones de lobbistas (la de los profesionales en general, la de los “cabilderos” del Parlamento Europeo y la de las empresas consultoras) pero, aún así, está prevista su aprobación esta próxima primavera.
 
Acto del lobby Amigos de Europa en la Comisión Euroepa. Las fiestas que ofrecen las corporaciones multinacionales a los europarlamentarios son muy habituales en Bruselas y suelen estar regadas con champán y buenos caldos
 
En España, se desconoce prácticamente todo sobre la influencia de los grupos de presión en las políticas de las administraciones públicas, pese a lo cual, el lobbismo es una actividad en auge que ejercen cientos de multinacionales, asociaciones empresariales o las pujantes consultoras de “asuntos regulatorios”.
 
La “mano” de estos grupos ha marcado iniciativas como el Plan Hidrológico Nacional, el apoyo público a la energía nuclear, el impulso de las centrales térmicas o las plantas petroquímicas o la fiebre de las urbanizaciones con campo de golf en la costa.